jueves, 22 de enero de 2009

Solidaridad y razón.

Cuando se trata estadísticamente de criterios de salud pública nos vamos a los indicadores del Ministerio de Sanidad y Consumo. Si medimos la solidaridad nos vamos al Ministerio de Exteriores, a las ratios con los países subdesarrollados. Nos olvidamos de lo simple, de lo cercano: del vecino y de la ex-novia, del perro y del insulto gratuito, y de la salud mental básica que constituye el sentido común. ¿Se imaginan un país sin Juicios de Faltas?
Sería interesante ver la evolución anual de la cantidad de Juicios de Faltas cada mil habitantes o algo parecido, y compararla con los países de nuestro entorno cultural. Seguro que habría conclusiones interesantes que hacer.

lunes, 19 de enero de 2009

Como la vida misma.

No soy partidario de poner citas en el blog, pues se supone que esto se hace por creatividad o dios sabe por qué, pues para cortar/copiar y pegar ya tenemos la rutina. Pero hoy, por casualidad, he leído dos que me han gustado, quizá porqué caigo en los mismos defectos y/o virtudes que indican. Ahí van:

"Mi pasatiempo favorito es dejar pasar el tiempo, tener tiempo, tomarme mi tiempo, perder el tiempo, vivir a contratiempo" (Francoise Sagan)

Curiosamente hoy un compañero/jefe me ha dicho que me veía muy eficaz y trabajador, que tuviese cuidado en seguir así; a lo que le he contestado que estoy pasando una mala racha (Risas...)

"El único error de Dios fue no haber dotado al hombre de dos vidas: una para ensayar y otra para actuar" (Vittorio Gassman)

Puede servir para hacer una película a base de flashbacks contínuos despistando al personal y ganar unos millones de euros. Aviso: cobraré un 20% por derechos de autor pues mía fue la idea.

Esto no es fútbol.

Un "Calderón" presidiendo el Real Madrid es como un "Bernabeú" en la poltrona del Atleti: no puede funcionar. Parecen terminar las noches de cuchillos largos, supuestos delitos y absurdas declaraciones en la White House del balón. Y ahora preside un valencianista y el traidor a los valencianos y héroe de la séptima aún de director deportivo: tampoco puede funcionar. Y la gente añora a un Capitán Pérez que abandonó el barco cuando más se le necesitaba entre su beautiful people y sus empresas. Si vuelve será por la crisis económica más que por amor al escudo. Y el gafe del París-Dakar quiere socavar el Estadio Bernabéu. Dicen que el Real Madrid es el equipo del Gobierno, y va a ser que sí, se ha vuelto tan imprevisible y contradictorio como Solbes y ZP.
La burla institucional se le pegó a Pérez Burrull, que se alió en espíritu con Calderón y Schuster para burlarse de un canterano del Madrid a modo de exorcismo. Pensó Burrull: "no puede ser que este chaval juegue mejor que los flamantes Drenthe y Van der Vaart". Y lo echó por apaleado.
Y encima dicen que el árbitro ayudó a la victoria blanca, ¡y una leche! Se mofó de nuestra cantera desterrada. Yo que Boluda también rompía las relaciones institucionales con Federación y Árbitros, nos dan los puntos cuando ya no podemos remontar y roban al más necesitado.

Modernas y templadas barricadas.

Lo confieso: hacía mucho tiempo que no leía el periódico. Una promoción me hizo comprarlo el domingo y me lo leí, por supuesto que a medias. Hace tiempo que cambié la celulosa por la banda ancha y las ondas, incluso por las formas alternativas y anónimas o pseudónimas en forma de blogs y páginas de opinión diversas. Y tras leer el periódico el domingo no me arrepiento del cambio. Los humanos tenemos la perniciosa costumbre de poner sobre el papel mucha morralla, sobre todo si alguién nos alaga el oído.
Las formas de participación directa amenazan la prensa, y de igual forma debieran amenazar otras formas sitas en la Carrera de San Jerónimo, pero de eso nadie habla en la prensa. Buscaré algún blog sobre el tema.

lunes, 12 de enero de 2009

Sinónimos ocasionales varios.

Hay sinónimos permanentes y sinónimos ocasionales. El otro día comencé una entrada con uno evidente: ideología y estupidez. Pero hay muchos otros que me vienen a la cabeza. Todo sea por no hacer un listado aburrido, mencionaré uno más: crisis y "ahorrar en gilipolleces". Así es como entienden los políticos la crisis. Desde que estamos en ese alarmante estado no hay día que pase sin que algún político de cualquier ámbito se enorgullezca diciendo que van a dejar de gastar dinero en tal o cual cosa, siempre una gilipollez, lo que nos lleva a pensar en qué grandísimas chorradas se tira el dinero de todos cuando supuestamente crecemos.
De ahí podemos sacar otro sinónimo ocasional: crecer y "gastar en gilipolleces". Sinónimo que, además de llevarnos a nuestra adolescencia y pensar en chucherías de diversa índole y calado, nos habla de apariencia y del Gran Gatsby, que ahora conduciría un todoterreno o, mejor dicho, un todocamino. Será porque terreno y camino no son sinónimos. El terreno suena a barro, a crisis, y el camino a pulido asfalto con alfombra roja.
En este sentido la crisis en Ciudad Real ha sentado muy bien. Se estaba embelleciendo una rotonda camino de Miguelturra con un depósito industrial gris, negro, apestoso, horrible... Como hay que ahorrar en gilipolleces se ha dejado el "embellecimiento" y se está creando (o eso parece por las obras comenzadas recientemente...) una red de desagüe de las aceras que rodean la calzada, pues cada vez que caen cuatro gotas se inunda un carril al completo y se crean unos atascos tremendos.
Si no estuviesemos en crisis seguro que seguiría el embellecimiento rotondil y la inundación de calzada se convertiría en pantano y se haría un trasvase a las Tablas de Daimiel y al Reino de Don Quijote. Pantano que todos podríamos superar facilmente con nuestro todoterreno, perdón, todocamino.
Cuando crisis se convierte en sinónimo permanente de búsqueda de sentido común hay algo que no funciona y, lo peor, que no volverá a funcionar.

Segundos.

Dicen los que saben que este nuevo año tiene un segundo más. No sé cuántas mediciones atómicas habrán sido necesarias para llegar a tal precisión, para ajustar los desfases del ciclo rotatorio terrestre. Está bién saber que la civilización tiene controlado el tiempo hasta ese punto. Me tranquiliza enormemente, además, saber que de eso no tiene la culpa el cambio climático.
Como noticia curiosa vale, pero, como todo, deriva hacia lo supuestamente gracioso: ¿qué vas a hacer tú este año en ese segundo más? Pues entre uno que hace la pregunta y el otro que piensa una respuesta chistosa han perdido mucho más de ese segundo que desean gozar de forma absoluta.
Yo sólo sé que el tiempo atómico será cierto, pero a mí hay cosas que se me hacen más largas que otras. El tiempo, como todo lo que nos afecta, es subjetivo una vez se lleva a la práctica. Una vez que lo llevamos a la práctica.
Esta entrada es corta y seguro que a algunos os habrá parecido una eternidad.

martes, 30 de diciembre de 2008

Cambio de día.

Para no caer en el posible error de dejar politizado este blog con la anterior entrada, que puede que sea la penúltima del año y ésta la última, voy a recomendarles un plan de fin de año inigualable.
Si están trabajando apaguen el móvil cuando lleguen a casa, si no trabajan apáguenlo ya mismo y no lo enciendan, como mínimo, hasta el día dos a las nueve de la mañana. No hagan ritos quirománticos con velas en busca de la buena suerte del año nuevo, es innecesario, que la suerte se la hace uno mismo como cualquier otra cosa en el día a día, y corren el rieso de incendiar la casa y salir en los sucesos de año nuevo, entre las noticias sobre los controles de alcoholemia, los saltos de esquí, los remedios para la resaca, el primer muerto en la carretera del año y la última apalizada. Resérvense felicitaciones, dénlas durante el año a quién y cuando lo merezca. Huyan de petardos y cotillones, o métanselos por ahí mismo a quién les moleste, con matasuegras incluido. Adopten la horizontal en su sofá, pónganse un manta eléctrica en los riñones y rásquense los huevos o huevas. Y por favor, no hagan balances, tampoco sean autocompasivos, no den alergía a sus neuronas, limiténse a rascarse con ahinco lo precitado y a pensar, brevemente, en qué tienen que hacer el día dos a las nueve de la mañana además de encender el móvil que acaban de apagar.