martes, 30 de diciembre de 2008

Cambio de día.

Para no caer en el posible error de dejar politizado este blog con la anterior entrada, que puede que sea la penúltima del año y ésta la última, voy a recomendarles un plan de fin de año inigualable.
Si están trabajando apaguen el móvil cuando lleguen a casa, si no trabajan apáguenlo ya mismo y no lo enciendan, como mínimo, hasta el día dos a las nueve de la mañana. No hagan ritos quirománticos con velas en busca de la buena suerte del año nuevo, es innecesario, que la suerte se la hace uno mismo como cualquier otra cosa en el día a día, y corren el rieso de incendiar la casa y salir en los sucesos de año nuevo, entre las noticias sobre los controles de alcoholemia, los saltos de esquí, los remedios para la resaca, el primer muerto en la carretera del año y la última apalizada. Resérvense felicitaciones, dénlas durante el año a quién y cuando lo merezca. Huyan de petardos y cotillones, o métanselos por ahí mismo a quién les moleste, con matasuegras incluido. Adopten la horizontal en su sofá, pónganse un manta eléctrica en los riñones y rásquense los huevos o huevas. Y por favor, no hagan balances, tampoco sean autocompasivos, no den alergía a sus neuronas, limiténse a rascarse con ahinco lo precitado y a pensar, brevemente, en qué tienen que hacer el día dos a las nueve de la mañana además de encender el móvil que acaban de apagar.

Las felices navidades.

El otro día le dí la mano a un sinónimo ocasional: estupidez/ideología. El despolitizador que nos despolitice buen despolitizador será. Pero no se preocupen, no es nada grave, que nos politizamos por hablar de algo, que luego lo importante de la política nos lo tomamos a cachondeo.
Politizamos nuestro politono, nuestra tarjeta de crédito, el pin de la chaqueta y los puños de la camisa. Hablar de iniciativas más allá de patéticas e infantiloides confrontaciones es aburrido, no merece la pena, no es navideño.
Tenemos tanta convicción en nuestra profunda ideología que la convertimos en fe, ciega, absoluta, y felicitamos ni más ni menos que la Navidad con metáforas-insulto sobre la supuesta ideología contraria.
¡Que sería de nuestras ideologías (y hasta de nuestras ideas) sin un contrario predefinido que nos sirviera de objeto despectivo para felicitar la Navidad a la gente que estimamos! Y todo ello en sólo 120 caracteres, muy meritorio.
El espíritu navideño inunda nuestras bolsas rebosantes de felicidad, pero sin concesiones a la ideología contraria. ¡Faltaría más!

lunes, 22 de diciembre de 2008

Demasiado maquillaje.

Ya dije algo sobre los telediarios, y sin ánimo de ser pesado vuelvo sobre el tema. Si soltamos en la calle a cinco niños de doce años y les decimos que nos den las diez noticias más importantes a partir de lo que vean por su ciudad, seguro que no coinciden mucho, al menos no en todo. A no ser que esos niños vayan a ser periodistas: entonces nos darán exactamente las mismas noticias, pero con un margen de cinco minutos de retraso cada uno de ellos, para que te resulte inútil hacer zapping.
Ojo: cuando digo exactamente las mismas quiero decir exactamente las mismas.
Resulta que la noticia es como la gasolina. Resulta que la competencia libre es un ligue encubierto, una sintonía de príncipes ocultistas y contratos infieles. Unos te ponen caras bonitas y otros voces engoladas, cambios de lazo intrascendentes para infundirte tedio, miseria, miedo o espíritu navideño, según toque. Dirán que la actualidad es la actualidad: no me lo creo.
Nos visten de objetividad lo que no es más que un amaño, parece que no hay opinión y sí la hay, pero sólo en la trastienda. ¿Qué pruebas tengo? La obviedad y ninguna más.
Por eso el otro día me sorprendió algo que dijo Piqueras sobre los premios Goya. Dijo que no había sorpresas en las nominaciones pues había poco buen cine español donde elegir. Lo mucho que hace decir un simple “poco”. Una opinión tan sencilla y natural, además de cierta, que me pareció un auténtica reivindicación y/o panfleto incendiario dentro de la rumiante tónica habitual. Hacía tiempo, mucho, que un tele de éstos no me provocaba una sutil y maléfica sonrisilla.
Se maquillan las cuentas de las empresas, se maquilla al Rey Baltasar de Oriente para ser negro, se maquillan los/as presentadores/as y las noticias precocinadas. Dentro de poco se maquillarán hasta las caricaturas del Rey Juan Carlos de España para no convertirse el autor en carne de presidio.
El mal apócope de Franco murió y, dicen, que con él murió también la censura. Creo que si ese mal siguiera vivo ya no nos censuraría, pues no hace falta, todos los telediarios, toda la realidad mediática, es la misma, todos coincidimos, qué dicha, qué felicidad más absoluta, tenemos ciento y un mil nodos.
Empeoro por momentos, ya no se distinguir la telebasura del telesuceso, y lo peor de todo es que no tengo pruebas más allá de la simple obviedad.
La democracia es un buen marketing de televenta con un confuso y contradictorio fondo de armario. Le voy a pedir a los Reyes (a los de Oriente) una cámara oculta. ¡Qué aburrida es la vida sin antecedentes penales!

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Montes y montones.

No sé si el abogado y el pastor tienen algún común denominador en sus motivaciones profesionales, pero a mí, a veces, bastantes, me da por pensar en cambiar la toga por la visera, el móvil por el silbido. Sobre todo cuando voy a Almadén de juicio y disfruto de las vistas en esta época del año, con estas maravillosas temperaturas.
Quizá el nexo entre ambas profesiones esté en el térmmino "pastorear". Pensaré en ello.
P.D.: Aclarar que todo lo dicho en esta entrada carece total y absolutamente de ironía.

Viva la precisión.

Si estás cansado de los libros de tropecientas páginas (sean best-sellers o no) que no dicen nada por querer decir demasiado, y aunque te gusten te acaban cansando, cambia de tercio y léete "Paradero desconocido" de Kressman Taylor. Te lo dice todo sobre el nazismo en menos de una hora. Auténtica economía procesal.
P.D.: Como veís para poner un ejemplo de precisión me he tenido que ir a la literatura, he tenido que dejar a los políticos en un reservado. El tiempo no es oro cuando se hace poco o nada. Me gustaría saber la agenda de miembros y miembras dedicados a la supervisión de los supervisores del supervisor principal, a la creación de fundaciones refundadas, a concertar festejos varios o a la lucha contra el cambio climático.

jueves, 11 de diciembre de 2008

¿Lo he dicho yo?

Como dije un par de entradas abajo, el castellano es rico en insultos, refranes y frases peyorativas, pero tiene muchas cosas más. Por ejemplo, hoy se han cachondeado de mí, sin faltar razón, por utilizar la palabra "exégesis" en un recurso de apelación. Curioso mi arranque de finura léxica.
Lo cierto es que no me lo pensé, me salió y ahí la dejé, aturdida e indefensa ante posibles lectores, sin saber luego, una vez iniciado el cachondeo, si acerté realmente con su significado. Lo que supone un síntoma evidente de estupidez.
Qué extraños son los recovecos de la memoria, al menos de la mía, cuando a uno le da por improvisar, es decir, por reflexionar poco.
Felizmente acabo de comprobar que sí acerté, que efectivamente "exégesis" es sinónimo de "explicación" o "interpretación", y eso era lo que quería decir. Menos mal, sino el cachondeo habría sido el doble, con doble razón.
Supongo que habré aprendido inconscientemente dicho palabro en algún texto jurídico, pero cierto es que constituye una cursilada infame. Acepto gustosamente las risas, que además han sido las primeras del día tras aguantar algunas consultas pesadas y pesadas.
En mi defensa, para que no me vean como un exégeta pedante, presento como prueba en contrario este mismo blog, donde he puesto recientemente y en multitud de ocasiones el bonito y preciso término "cojones" y donde abundan las faltas de ortografía y de todo tipo, incluso de sentido común. Incluso señalar al respecto que mis conversaciones favoritas son las que mantengo entre gruñidos, chillidos y ladridos con Hugo y Kira, sujetos de raza canina.
Espero acepten este escrito de descargo.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Democracia.


Foto reciente del Congreso de los Diputados. Como se puede apreciar hay muy pocos tontos, muy pocos listos, pocos cojones... Nada de nada...

martes, 9 de diciembre de 2008

Los cojones y los tontos.

El castellano está cogiendo al inglés y al chino mandarín, creo yo, por su versatilidad con los insultos, por las frases hechas peyorativas, por su falta de pudor. A la gente nos gusta todo eso, y quién lo aprende lo habla sin parar. Así decimos "tonto de los cojones" sin saber muy bien que tiene que ver un ceporro con el testiculamen, sobre todo cuando los mismos "huevos" son usados otras veces como gentil piropo: "ese tío le echa cojones", "tiene lo que hay que tener". Todo esto, que es tan coloquial tan coloquial que creo que todos hemos dicho alguna vez esas expresiones, extraña cuando lo dice un político. Y debe extrañar.
Resulta que los que votan a un partido son tontos de los cojones según un innombrable, pero es que, políticos leales del otro bando, aunque no lo digan, también piensan que los que votan al otro son tontos de los cojones, aunque tengan el gusto meramente estético de no decirlo. No me sorprenden los colores, ya sea rojo ya sea azul, gaviota o rosa empuñada. Lo que me resulta repugnante es el desprecio que hacen los políticos del votante ajeno cuando no hay elecciones. Aunque bueno, algunos desprecian al votante ajeno hasta en periodo electoral, pues aquí, en esta nevada España, no importa debatir y convencer sino movilizar a la propia parroquia, que los otros son unos descarriados, por no llamarles tontos de los cojones.
Pues bien, si los que votan a uno y a otro resultan calificados por el contrario como tontos de la entrepierna, ¿qué somos los que a veces votamos a uno y, menos o más veces, al otro, o no votamos o les enviamos mensajes de amor en las papeletas?
Como yo no soy político ni aspiro a ello, y no tengo por qué aparentar nada en este foro, procedo a insultar aún a riesgo de que me partan la cara: los únicos tontos de los cojones son aquellos políticos y cargos públicos tuertos, mancos de derecha o izquierda, que pisan más los hoteles de cinco estrellas y los burdeles que el Parlamento, que frecuentan más el alcohol y la cocaína que la literatura, que se meten antes en burbujas inmobiliarias que en el comedor de Cáritas.
En cuanto a los votantes, por respeto y fraternidad, que todos somos pueblo nos guste o no, no voy a insultar mucho, sólo una precisión: hay votantes que incurren en el error de votar siempre al mismo partido, y por ello corren el riesgo de ser llamados tontos de los cojones por cualquier político indocumentado, es decir, por la mayoría de los políticos. Y hay votantes que juegan al despiste, que hacen lo que les sale de los cojones de forma imprevisible.

jueves, 27 de noviembre de 2008

Plegarias.

PLEGARÍAS POR NO MORIR A 200 KM/H - El otro día fui testigo de un delito contra la integridad de las personas. Testigo y víctima. Iba de acompañante de un cliente en un mercedes cls/pepino a unos 200 km/h por una carretera regional. Los tiempos en que las personas fanfarroneaban en cualquier esquina sobre si tardaban 5 minutos más o menos en llegar a no sé donde han pasado, pero los locos y potenciales asesinos que quedan son de calidad contrastada. Cosa de la selección natural. Nos pueden acribillar a anuncios macabros por radio y televisión que somos duros de pelar. Luego te llegan al juicio rápido, los que llegan, con cara de pena. El Juzgado no recibe plegarias ni los abogados estamos para repartir piedad ni conmiseración.
PLEGARIA POR UN RELOJ - Hay frases que te arañan el timpano: vas por la calle, rápido de vuelta a casa, sobre las 20:30 h. Frío, hambre, escaparates, algún barullo de consumidores en retirada. Una voz femenina de pasada, sin rostro: "Jó, yo es que cuando me enamoro de un reloj todo lo demás me da igual". Ahí va. Pero lo más sorprendente es cómo lo dijo. En serio, como si le fuese la vida en ello.
PLEGARIAS RADIOFÓNICAS - Lo mejor de conducir es el cielo, la nubes, el horizonte. Lo peor que te llegas a aburrir y que no huele al campo que ves. Y cuando hueles algo es o humo o estiércol. Menos mal que Losantos te mantiene despierto con sus exabruptos, no hay nadie como él para mantener las cejas enarcadas, creo que a ZP se le quedaron así después de oírle por primera vez.
P.D.: Capote dixit: "Más lágrimas se derraman por las plegarias respondidas que por las no respondidas". Es decir, que somos quejicas por naturaleza y la más viva expresión de ello puede constituirla en ocasiones este mismo blog. Es decir, nos conformamos más que deseamos. Es decir, somos débiles.

viernes, 21 de noviembre de 2008

Muñecos de trapo.

José Luis Moreno se entrevista con Rubalcaba con cordialidad y sorprendente facilidad. Se nota, se siente, los Ministros son gente accesible que nunca mienten. La Reina opina y la vapulean. Queremos la Monarquía para que esté callada ante la actualidad de su país. Actualidad televisiva que sí visita los Ministerios por la puerta principal. La Monarquía es una marioneta, no sé muy bien de quién, y los ventrílocuos doña rojelianos se pasean a su antojo por los interiores de los ministerios. La función en conjunto es tan mala que ni los diputados van al hemiciclo, pobres. Entre la democracia y la monarquía hay más feudalismo del que nos podemos imaginar o del que los medios transmiten o del que queremos ver. Listas cerradas; discusiones a puerta cerrada (sin necesidad de sanciones de Platiní); votos parlamentarios teledirigidos por la disciplina del partido, no por el debate parlamentario, que está reducido a la berrea y cuenta nueva, a los sibilinos "hijo de puta", al "y tu más". ¿La principal crisis es la económica?
Que malos, malísimos, son los Estados Unidos de América y su democracia, ¡ojalá nos tomasen de ejemplo!

jueves, 20 de noviembre de 2008

Cosas innecesarias.

Nunca he dicho en una vista oral o juicio... Nunca me he atrevido ha decir en las conclusiones, ni antes, que el cliente de la parte contraria ha dicho tal o cuál cosa porque viene "aleccionado por su letrado". Tampoco lo habían dicho sobre mí, hasta hoy.
Hoy, con una sonrisa, en las conclusiones, el abogado contrario (ya no compañero) le ha dicho a Su Señoría que mis representados han declarado tal o cual cosa por "aleccionamiento" de su Letrado. En fin, hoy no me apetece leer más, y mucho menos el Código Deontológico de la Abogacía, pero lo citado me suena poco ajustado al mismo. Por "aleccionamiento" se sobre-entiende que mis representados no han dicho la verdad, o sea, que han mentido porque yo se lo he recomendado directamente. Es decir, perjurio e inducción al mismo, o algo así que ese tipo penal no lo controlo pues no lo practico.
Cuando alguién dice eso es, claro está, porque el lo practica habitualmente, vaya, que el compañero seguro que alecciona a diestro y siniestro hasta a su gata, y piensa que los demás hacemos lo mismo.
Además, ese comportamiento es absurdo por innecesario, pues para meterse con la veracidad de lo manifestado por una parte o testigo no hace falta poner en duda el comportamiento del compañero, basta con dudar del declarante y contrastarlo con alguna prueba que conste en autos.
Quizá yo sea demasiado mirado para esas cosas, aunque a partir de hoy, al menos, no seré mirado con un compañero.
Que pena que hoy era denunciante y no he podido hablar el último.
Asesorar, recomendar, aleccionar, mentir. Hay gente que se empolla los atestados pero se saltó un par de cursos de primaria.

martes, 11 de noviembre de 2008

Los "Delitos y faltas" de Woody Allen.


Un título de juzgado de guardia, "Delitos y Faltas", para una película sin sentencia. Woody Allen nos narra muchas cosas, a veces demasiadas, pero no adoctrina (Allen es antónimo de Gibson) Ni siquiera se toma la molestia de hacer finales "made in hollywood".
En esta película de 1989 nos mezcla dos historias de adúlteros, uno de ellos campeón y otro, simplemente, aspirante. Remordimientos y frustración a pares. Por supuesto que el aspirante es el propio Allen, que a pesar de director y guionista no se reserva los teóricos manjares para su actuación (Gibson es antónimo de Allen)
Ví esta película hace mucho tiempo, cuando más que entenderla simplemente me sorpredía su forma y su fondo. Y la ví de nuevo hace un par de días: ahora lo primero que me sorprendió fue su similitud con la reciente "Match Point", del mismo director. Pero la similitud, como es habitual, es más cuestión de apariencia que de fondo, pues hay una diferencia fundamental que quizá marque un hito en la propia mirada del director. La de 1989 era un juego de contrastes, dos historias, o más, que se mezclan y confluyen, con un trasfondo religioso, de supuestos sentidos morales y preguntas trascendentales, que deja abiertas las conclusiones. En "Match Point" se deja la metáfora última al juego de la casualidad, la suerte, la pelota y la cinta de la red, un instante que no depende de nosotros y que lo marca todo. La fortuna como salvación del egoísta, del superficial. No hay religión, sólo hay instinto y fuga.
Ambas películas se complementan, pero no las vean seguidas, corren el riesgo de saturarse y de convertirse en adúlteros empedernidos.

jueves, 6 de noviembre de 2008

Citius, altius, fortius... Y resiste si tienes coj...

Cuando empecé en esto de correr una de las cosas que más me sorprendieron (por no decir, mosquearon) era ver a personas de 40 para arriba adelantándome con facilidad. Yo con mis 26 años, joven y lozano, y deportista habitual, echando el bofe tras maduros padres de familia, algunos con curva de la felicidad incluida. Cuando mis amigos vieron las fotos de mis dos primeras maratones el cachondeo se centró en verme entre abuelos, por lo que presuponían, de forma amigable, ejem, mis escasas dotes atléticas.

Resulta que para ser fuerte, atlético y, ante todo, resistente, que de eso se trata en el fondo, la edad no importa.

Resulta que para ser deportista, rápido y resistente, no hace falta hacerse un tatuaje, llevar el pelo engominado, ser altivo o mirarse en el espejo mientra se levantan pesas. El asfalto indica que el deporte es más cuestión de salud y consistencia que de cláusulas de rescisión y anuncios. Ser resistente no es una moda, no se gana convirtiéndose en un clon de Cristiano Ronaldo.

He de reconocer que al principio sentí algún rubor ante los adelantamientos que me propinaban honorables señores. Ahora no, hace tiempo aprendí que el tipo de pelo canoso que te cruzas por la calle puede ser una máquina capaz de devorar corriendo a cualquier imberbe atrevido e inconsciente... y a mi también.
La carretera es especial cuando no pasan coches, cuando amaga en convertirse en un bosque sin cenizas.
Para redimir tópicos cuelgo la siguiente foto, con orgullo, como si fuese adelantado por Lance Armstrong subiendo el Alpe D'Huez. Y no os confundaís, las apariencias engañan, es el veterano de rojo el que está adelantando al paquete de blanco.

miércoles, 29 de octubre de 2008

Maratoneando.

El pasado domingo fue la maratón de mi ciudad o, mejor dicho, de mis dos ciudades, pues se hace entre Ciudad Real y Miguelturra, y dentro de no mucho tiempo cambiaré mi empadronamiento.
Tras hacer tres maratones en los últimos tres años estuve siguiendo como espectador por las cercanías de mi nueva casa la prueba, y desde fuera se ve distinto (no te duele nada) pero se ve igual de especial.
Esta maratón es llana como pocas y en un momento del año ideal, ya que empieza a hacer fresco, pero debe hacerse dura por otros motivos: no hay mucha animación de público, el recorrido son dos vueltas a un circuito en el que gran parte no es urbano (polígono industrial, carretera entre las dos poblaciones) y la participación no es muy numerosa por lo que puedes estar la mayor parte de la prueba sólo y sin referencias de otros corredores. La gente que no haya corrido nunca 42 km quizá no entienda estos motivos, pero un Maratón tiene un factor psicológico enorme y pasado el km 32 la línea que separa seguir o abandonar es muy fina si no tienes la motivación necesaria o si te quemas por alguno de los motivos antes referidos.
Algunos transeuntes miraban con cara extrañada a los locos sudorosos en plena penitencia. Por mi parte aplaudí a cada uno de los solitarios valientes que cruzaban por el km 37 y, al ver sus caras, pensé que cómo he podido hacer yo tres veces eso y tener ganas de más. Además, me sorpredí con muchos de ellos que, dentro de su extrema fatiga y rigidez de zancada, me daban las gracias por los ánimos con la palabra o el gesto y... vaya, acabo de decidir que el año que viene no seré un mero espectador.
Efectivamente he citado tres inconvenientes de la prueba pero, visto de otra forma no son tales: no tienes aglomeraciones/empujones/tropezones de otros corredores en la salida; por mucho público que haya mirando o animando no dejas de estar solo corriendo contra tus fuerzas, hay un momento que ni oyes y ves lo justo, y, que narices, dar dos vueltas a un circuito puede ser positivo para prever de forma precisa el perfil y el ritmo de la carrera...
Quien ha corrido esta distancia sabe que toda carrera es especial y más aún debe serlo cuando recorres tu ciudad. Cuando haces un tramo del carreterín de la Atalaya, de la Universidad donde has estudiado, bajas al mismo centro, pasas por la esquina de tu casa, por la Plaza donde mea y caga tu perro, vas al parque donde está tu colegio, rodeas el Quijote Arena (donde viste ganar a tu equipo su primera Copa de Europa justo el día que corriste precisamente tu primera maratón en Madrid), pasas al lado de la vía verde donde tantas veces te has machacado, luego vas a Miguelturra por la urbanización donde estará tu hermana, luego rodeas tu nuevo pueblo y pasas a cien metros de tu misma casa y, para acabar, llegas al estadio donde ibas de crio con tu padre a hacer deporte y donde empezaste a trotar y a correr por correr con Tomás y Alberto hace unos siete años.
En fin, ya veis que estoy en terapia de motivación, perdonar el coñazo, pero este blog nació en parte para hablar de carreras populares y eso hago.
Como todo, creo que esto de correr tiene un componente emotivo y las carreras populares algo de rebeldía, de huida, de forma de vida. En este sentido, una vez pensado mientras lo escribía, resulta que no cambio este recorrido por el de la Maratón de Nueva York.
Espero que algunos de vosotros se asome el año que viene a darme un poco de agua.
1er. P.D.: Después del rollo soltado quedaría como un gilipollas si el año que viene cambian el recorrido... tendré que hablar con la organización.
2º P.D.: El inconveniente que parece ser insalvable de esta maratón es el nombre en espanglish que le han colocado "Internacional Maratón Quixote" En fin, precioso, muy de la tierra. Al menos espero que no lleguen al extremo insuperable de poner niñas con pompones de animadora a la llegada como hacen en media maratón de Puertollano.

lunes, 27 de octubre de 2008

Atornillados.

Perlas de la abogacía:
1) Hablar con un cliente por teléfono, daños en un toldo por 3oo euros porque le cae agua del vecino (se ve que cuando llueve no se moja el toldito) mientras su mujer grita al oido de su marido y se escuchan ladridos. Que te amenace con retirar todas las pólizas del seguro mientras piensas en que haga lo que le de la gana, mientras no te quiera como su abogado.
2) Ver publicitado por todas la paradas de autobuses del centro de la ciudad que la entidad bancaria que tiene el convenio con el Ilustre Colegio para el adelanto del pago del turno de oficio tiene, a su vez, un convenio con Legalitas. Te regalan un año gratis de asesoramiento legal por abrir una cuenta nómina y, además, una maleta trolley (las de asa y ruedecitas antiescoliosis) para llevar papeles al Juzgado. ¿Casualidades de la vida? Será que Legalitas, como el Colegio, mira por el bien de todos los colegiados: te quita clientes por un precio irrisorio (dignificando la profesión) y así tienes más tiempo libre para conciliar la vida profesional y la familiar.
3) Repasar una y otra vez la cuenta bancaria para ver si llegan los pagos de los distintos turnos y servicios de orientación jurídica conveniados con los organismos públicos. Comprobar como el término crisis se convierte en un espantapájaros para justificar la dejadez y la burocracia.
4) Ver el Informe del Instituto Nacional de Estadística sobre Condenados del Registro Nacional de Penados y Rebeldes y ver que la realidad no se corresponde con los telediarios (lo cual no debe sorpredernos) Brevemente: (4.1) Resulta que Madrid, donde nos escondemos los billetes de 50 euros en zonas impúdicas por sí acaso, es la que menos condenados tiene cada mil habitantes (incluidos los condenados de los órganos centrales competentes para todo el territorio nacional) junto a las dos Castillas (4.2.) Resulta que a pesar de los inmigrantes son malos y/o muy malos más del 70% de los delitos siguen siendo cometidos por españoles (4.3) El delito contra la seguridad en el tráfico con el 36'5 % es el más cometido mientras que los robos, en general, no pasa del 11 % (a pesar de la alarma que crean telediarios y José Luis Moreno con las bandas de rumanos y colombianos) y los delitos graves por violencia doméstica no tienen mención especial. Es decir, muchos de los Poceros y Touseros alarmados porque les puedan asaltar el chalet (con gran cobertura mediática) se desestresan con sus deportivos a toda leche poniendo en riesgo la vida de todos. (4.4) Más allá de teletiendas penales un dato para el pesimismo: el porcentaje de condenados cada 1.000 habitantes es más del doble para menores de edad que para mayores, a pesar de que la franja de edad (de 14 a 17 años) es muchísimo más reducida. Para curiosos: http://estaticos.elmundo.es/documentos/2008/10/27/ine.pdf
P.D.: Un dato para el optimismo: hace frío, por fin, y va a hacer más. Y lo más importante: Tengo un flamante destornillador/atornillador/taladro eléctrico que me ha hecho sentir cercano a los Reyes Magos. Pongan uno en su vida, no se arrepentirán.

viernes, 24 de octubre de 2008

Napoleones togados.

En algún otro punto de este blog hablé de los abogados cuentapleitos, divertimentos constantes, eternos a veces, amenos o no de los ratos de ocio. Pero la diversidad de la fauna a la que pertenezco y en la que me critico el primero, es muchísimo más diversa que la simple distinción que se pueda hacer dependiendo de nuestra capacidad para poder desconectar del trabajo o para ostentar de asuntos supuestamente importantes.
Y es que, lamentablemente, esta profesión vive mucho de las apariencias, y será por ello que cada vez más se produce el hecho de no sólo ostentar de trabajo, con la capacidad narrativa sublime que hace pasar por entretenidos o curiosos cientos de folios coñazo sobre cuestiones técnicas. Además se ostenta de inteligencia, sí, sí, es cierto.
Hay gente que se atreve a calificarse de forma reiterada y pública, sin rubor, como el mejor abogado, como el que gana todos los pleitos (pocos tendrá...) o como el que mejor conoce a Su Señoría, que el otro día se tomó un café con ella. Pero esa ostentación traspasa lo increíble cuando el sujeto activo pasa de la apariencia (que la ostentación puede ser por pura necesidad) a la inconsciencia, y se cree realmente que lleva razón en todos los asuntos, que sabe más derecho que una base de datos y que, además, es el más listo. Alabados sean los auto-balones-de-oro.
Porque a estos individuos no les da o les quita la razón el Juez o Jueza que corresponda, estos individuos ganan o pierden... perdón, que nunca pierden. Estos individuos ganan ellos los pleitos por goleada, siempre, porque sencillamente son más listos que tú. No sólo se creen más hábiles en ese caso concreto (cuando lo que suele suceder es que se llevan las cartas buenas en esa jugada) y no sólo se creen saber más derecho en general: son más listos que tú en todo. Se nota en su porte, en su mirada.
Algunos, incluso, se atreven a hacer previsiones exactas, de forma juiciosa e infalible, sobre qué piensa ya Su Señoría sobre el asunto en cuestión, incluso delante de tu mismo cliente, no sé si debido a graves déficits en la capacidad para sacar temas de conversación, por simple mala educación, por estupidez o como intento de ganar seguridad antes de entrar en la sala de vistas porque les tiemblan las piernas.
Porque, en definitiva, estos que se autocoronan como emperadores de la abogacía no hacen más que meterse, a medio y largo plazo, un autogol, y quedan como gobernadores de la ínsula Barataria cuando el fallo de la sentencia se convierte en un certero dardo en su contra.
Por no parecer excesivamente tocapelotas paso a confesarme: asumo que en alguna rarísima ocasión he podido ser algo cuentapleitos, pero de forma íntima, entre compañeros/amigos de confianza, pues por pereza y/o comodidad prefiero observar, oír y, en todo caso, hablar de fútbol o del Sr. Ikea. Tengo otros defectos pero me siento alejado del tema hoy expuesto. En caso de que alguna vez no sea así espero que alguno de los compañeros lectores de este blog me suelte inmediatamente una buena leche, como mínimo.

martes, 21 de octubre de 2008

La fragoneta y el tornillo stolmen.

Hay hábitats y microclimas que sólo permiten la supervivencia de algunas especies. En lo que toca al ser humano uno de los hábitats más peculiares es el de las grandes superficies y, entre ellas, se lleva la palma el IKEA.
Todos entran, pero no todos sobreviven, para algunos se convierte en causa de divorcio, para otros supone la aparición de dolencias cardiacas desconocidas hasta el momento, de síndromes depresivos y de ansiedad intratable. Pero, curiosamente, a otros humanos les causa una extraña sensación de aventura y placer donde se mezcla la independencia, las agujetas y el ahorro. El dolor de muñecas, hombros y falanges puede resultar divertido, sobre todo para el bolsillo, y si encima te gustan algunas cosas del diseño sueco (más allá de las mismas suecas) pues mejor que mejor. Estas palabras masoquistas dichas por un maratoniano pueden no sorpreder, pero créanme, es cierto lo que digo. Algunos pensaran que estoy podrido y no les falta razón.
Como ya habrán imaginado, el pasado jueves fuí al susodicho, acompañado de mi novia, con una furgoneta o fragoneeeeeta alquilada y con una larga lista de objetos molger, malm, stolmen, norrebo, bjursta, etc., por recoger. La aventura empezó a las 7:30 a.m. y terminó a las 00:30 a.m. y no he conseguido aún odiar al Sr. Ikea, aunque tampoco me he convertido en su nieto, que hay vida más allá de los defensores y los demoledores.
Más raro aún: habiendo montado el salón, un sillón y cuatro sillas aún no ha habido crisis de pareja, ni nos han sobrado ni faltado tornillos.
Será por mi carácter anti-tópicos pero de momento me siento más satisfecho con el IKEA que con GAS NATURAL.
Os seguiré informando.
P.D.: Próximo paso: comprar un destornillador eléctrico.


viernes, 10 de octubre de 2008

En-crisis-pados.

Crisis, crisis, crisis. Crisis. Lo único que tengo claro de la crisis es que hay crisis y que el alarmismo crece por instantes. Pues vale, otro motivo más para no ver el telediario ni leer la prensa. Ni cuando decían que crecíamos el no sé cuantos por ciento anual regalaban el dinero por la calle, ni ahora que hay crisis, crisis, crisis, me lo roban. Algo se nota, claro, pero hasta el momento lo que más aprecio es que a todo el mundo se le infla la boca diciendo crisis. Cuando ibamos bien no era portada diaria que éramos cojonudos, pero se ve que lo de la crisis mola más.
Somos unos agonías, no cabe duda. Pero por ese motivo podemos estar tranquilos, porque somos agonías para todo.
Me explico: La huelga/crisis de transportistas provocó que los hogares españoles esquilmaran los mercadonas, llenando las despensas de kilos y kilos de harina, arroz, etc.
Mensaje institucional: Tranquilos compatriotas, puedo afirmar y afirmo que tenemos suficientes víveres y abundante telecadáver. Pongamos entonces buena cara a la crisis, crisis, crisis.
P.D.: También tenemos a "Legalitas" para que nos solucione los problemas y reclame por nuestro dinero, todo ello a un precio irrisorio. No problem.

jueves, 9 de octubre de 2008

Telecadáver.

No vean el telediario. Creo que fue el jueves pasado (¡que abandonado tengo el blog!) cuando me disponía a cenar en el sofá, bandeja en ciernes, frente al noticiario. En la tercera cucharada al arroz a banda aparece medio cuerpo de un cadáver, el otro medio tapado por un plástico, al caso de una noticia sobre las sempiternas estadísticas de tráfico. No hacen falta esas imágenes para informar, en ese y en otros miles asuntos, pero... Luego se preocupan de que sí los videojuegos o el alcohol/botellón incitan a la violencia, cuado no se necesita mundo virtual para merendarnos y cenarnos sangre de cuerpo presente.
Cuando se me pasó la impresión van y me sueltan, sin dulzura alguna, que los jóvenes españoles (entre 20 y 30 años) tenemos el semen hecho una mierda, y que no es por fumar o beber, sino por no cumplir el Protocolo de Kioto. Pues que bien. Supongo que los de "durex" estarán cabreados pues ya nadie va utilizar preservativos, pero a ver quién va a pagar las pensiones con lo complicado que está dar en la diana.
Estuve a punto de dejar la bandeja, la angustia se apoderaba de mí, hasta que me dijeron que para mejorar la calidad del esperma la solución es eyacular, cuánto más mejor.
Ya saben, todo sea por prescripción médica.

martes, 30 de septiembre de 2008

En estrictos términos de defensa.

Dicen que el trabajo dignifica. Como todo tópico o dicho popular es cierto, pero a medias. Que en una frase no cabe todo. Hay trabajos y trabajos, y órdenes y dignidades, y latigos y compañerismo. En este sentido soy un afortunado, pero se me vino a la cabeza ese tópico por otras lindes.
El caso es que, últimamente, ando trabajando algo más de lo normal, ya se sabe, crack bursátil, Bush se lleva una ostia en el Congreso, pluriempleo, hipotecas basura, etc, etc... Y el caso es que no me siento especialmente dignificado, si bien hago las cosas con más orden, pero esto es más por pura necesidad u obligación que por dignidad humana. No se tomen estas palabras como una queja. El único que se ha quejado ha sido mi blog, que no le he dado de comer estos últimos días. Seguiré mirándome esto de la dignidad, os mantendré informados.
Por contrapartida, la abogacía en especial, dentro de su variedades, te puede indignar demasiado a menudo. Sin hablar del turno de oficio (que daría para un vademécum de quejas, lloros y lamentos) Sin hablar de retrasos y de trabajos sin cobrar. Sin hablar de tratos desiguales por parte de administraciones varias... Sin hablar de todo esto, me quedo con dos sucesos indignantes desde la perspectiva del ciudadano:
1) A LAS NUEVE DE LA MAÑANA: En Villanueva de los Infantes descubrí la creación del Juzgado-Tómbola, emitiendo en vivo y en directo, a modo de teatro callejero de la improvisación. Una Juez llamada Flor de Lis, en la plaza donde hay una estatua de Don Quijote y Sancho Panza, superponiendo Juicios Rápidos a los Juicios de Faltas ya señalados. Jaleo monumental, la pequeña sala masificada de abogados, procuradores y decenas de cojos y mutilados esperando a pasar cita del médico forense. Cuchilladas contra pellejos de vino. Entre medias los implicados en los Juicios Rápidos a celebrar apretados como en una discoteca. En vez de baile, miradas odiosas. Murmullo en aumento. Sale la agente y llama a las dos partes del próximo juicio. Una supuesta Violencia Doméstica. La agente a gritos: fulano de tal y menganita de cual. Las decenas de impacientes callamos, aburridos. Fulano y mengana que se acercan a dejar los deeneis. Y la agente les espeta: pero vamos a ver no pueden llegar ustedes a un acuerdo. A voz en grito. Porque tal y porque cual. Fulano y mengana que cambian sus recíprocas miradas de navaja por otra de cómplices en la vergüenza. Aturdimiento. Sorpresa generalizada. Sólo faltó que el médico forense saliera a pasar consulta a fuera, para degustar también un poco de indiscreción física, completar el drama emocional con unas cuantas cicatrices y policontusiones. El Gran Hermano llega a la Justicia. Yo creí que la traspariencia de la administración iba a ser otra cosa. Estuve a punto de enviar un sms con el texto VOTO DENUNCIADO al 007 para apoyar su libre absolución y la condena social de la denunciante.
2) A LA UNA DE LA TARDE: También puede suceder que un día hagas una chiquillada, una broma pesada. Puede ser que un día estés cerca de un amigo que estira los brazos para quitar una planta del balcón del vecino que vive en el bajo. Me cachis: Una planta de marihuana. Y puede ser que el Juez de Instancia lo archive, y el Fiscal lo recurra. Puede ser que el Juez lo deje en una simple falta. Y puede ser que el Fiscal lo vuelva a recurrir, en cuatro renglones, implacable, convencido, con una gran sentido de la responsabilidad, con una interpretación legal muy apropiada a la realidad social y a la economía procesal, y a la proporcinalidad de las penas, y al principio de intervención mínima del derecho penal. Y al final el procedimiento sigue adelante y el Fiscal califica pidiendo dos años de prisión para cada crío de 19 años, por robo con fuerza por escalamiento y en casa habitada y dios sabe cuantas cosas más. Y resulta que para el otro colega, que era menor de edad (y que fue quién cogió la macetita) la causa se archiva en el Juzgado de Menores. Y resulta que contra el denunciante, plantador de marihuana, no se inicia diligencia penal alguna.
Por contra, puede suceder que seas el propietario de un negocio de hosteleria donde se practica la prostitución de forma abierta, pública, publicitada en los medios, anunciado en las páginas amarillas, y en las blancas. Sólo le falta patrocinar la Liga de Fútbol. Puede ser que hasta el Código Penal diga en alguna parte:
Artículo 188.1: El que determine, empleando violencia, intimidación o engaño, o abusando de una situación de superioridad o de necesidad o vulnerabilidad de la víctima, a persona mayor de edad a ejercer la prostitución o a mantenerse en ella, será castigado con las penas de prisión de dos a cuatro años y multa de 12 a 24 meses. EN LA MISMA PENA INCURRIRÁ EL QUE SE LUCRE EXPLOTANDO LA PROSTITUCIÓN DE OTRA PERSONA, AUN CON EL CONSENTIMIENTO DE LA MISMA.
Puede ser, incluso, que a la hora de comer con sus hijos, las personas que han luchado contra el robo de la planta de marihuana, escuchen en la radio anuncios de dicho local.
Pero hay que dar una lección al joven ladrón de plantas y tubérculos varios, que durante un año tenga en mente el temor de entrar dos años en prisión, y mantener la acusación en el juicio con plena convicción, a pesar de que el denunciante diga en el propio juicio, verbigracia, que aquello fue una chiquillada.
No todos los artículos valen lo mismo, ni se aplican igual dependiendo de a quién van dirigidos. No se persiguen igual las chiquilladas que a aquellos que prostituyen o se aprovechan de la prostitución de chiquillas.
Y no entro en detalles de conversaciones previas y posteriores al Juicio con demás personal, porque esta entrada esperpéntica no acabaría nunca, y no conseguiría dignificarme con mi trabajo. Lo resumo en dos palabras dichas para el otro caso: Justicia-Tómbola.
Tengan cuidado.

martes, 16 de septiembre de 2008

Santos griales y venias.

Mis recuerdos de la Escuela de Práctica Jurídica son vagos e imprecisos y hoy, hablando de ella con unos compañeros, me ha venido a la memoria. La hora de la siesta... poca práctica, firmar la presencia pasiva, una promoción con poco compañerismo y... poca práctica.
Desde congregar a los espíritus del bosque en torno a una hoguera y menhires perfectamente alineados; desde los jeroglíficos, desde que Moisés cogió las Tablas en un monte de Oriente, desde la Piedra Rossetta, desde los Monasterios y sus copistas, pasando por la imprenta y la guillotina, el Derecho se ha ensalzado en los altares (primero religiosos, luego ético-laicos) de forma absurda, dándole apariencia metafísica, vía latín y sotana. Dándole toga y recovecos.
Pues resulta que el Derecho no es una vía para elevar el espíritu a Dios o al conocimiento supino, y tampoco es un confesionario, por mucho embuste y disfraz que se le quiera otorgar a los conceptos más sencillos poniéndolos en latín. El Derecho, digo, no es elevación, es intentar salir del lodazal con la menor mierda posible y, si se puede, que nos lleve luego la vestimenta al tinte y queden pocas manchas.
Todo eso no se aprende en una biblioteca, aunque ese sea un paso previo o complemento que ya se da en la Universidad o por nuestra cuenta. Se aprende escuchando, escuchando mucho a clientes, viendo juicios, en los pasillos del Juzgado, y preguntándose mil veces ¿qué coño hago yo, ahora, con esto?
Se aprende metiéndose en el fango hasta la nuez.
El Derecho debería ser un conocimiento técnico como cualquier otro así denominado. Lo de letras puras es un engaño del que vive y mal vive mucha gente. Todavía hay alquimistas buscando convertir excrementos en oro.
Y, afortunadamente, también hay gente que busca cambios. Cambio que empieza, simplemente, por llamar a las cosas por su nombre.

domingo, 14 de septiembre de 2008

Remontada "interruptus"

Esta vez no hubo nada que celebrar (el pasado domingo 7 de septiembre) La Policía Local no ha tenido que hacer uso de su profesionalidad para reprimir a las hordas de bárbaros enloquecidos tocando el claxon de sus vehículos. No tengo ninguna anécdota reseñable y mi imaginación brilla por su ausencia.

Os dejo un video del comienzo del segundo tiempo, cuando se intentó la remontada, pero fallaron las fuerzas. Desde nuestra posición comprobamos como Uros Zorman olía a nicotina y alquitrán, y a falta de 15 minutos para acabar el partido parecía que acababa de subir el Angliru y el Mortirolo juntos.





Aparte de sufrir en la Sauna-Pabellón Universitario de Albacete queda el bonito recuerdo de un entrecot que no se lo saltaba un galgo, y de un entrenador que puede hacer mucho más, empezando por despegarse el cartón verde del tiempo muerto de la mano en el momento oportuno.

Además de llevar un evento de este tipo a una instalación inapropiada (sin ventilación, sin asientos... con cheerleaders) la estúpida Federación Española de Balonmano mostró su auténtica vocación y prioridades: más de la mitad de la grada de preferencia dedicada a invitados VIP, y la única terraza donde podía uno respirar y no oler a sobaco ocupada por una barra donde se servía abundante cerveza sólo para los VIPS. De eso se acuerdan, pero no de promocionar y publicitar un deporte campeón del mundo.

Por cierto, Albacete tiene su particular leyenda de Excalibur:



viernes, 5 de septiembre de 2008

Ministerios del todo a cien.

El aborto es un tema complicado y, de momento, no voy a hablar de él. Pero si del anuncio de su nueva Ley, anunciada de esa forma infantiloide, bien intencionada, que tiene este Gobierno. No nos anticipa su contenido pero sí que va a ser la mejor Ley posible. Lo que no entiendo es "posible" respecto a qué. ¿La mejor Ley posible en función de la capacidad intelectual de la Ministra de Igualdad? ¿La mejor Ley posible en función de la sociedad a la que va dirigida, al contexto social? ¿La mejor Ley posible dentro de las necesidades o no de acuerdos parlamentarios? La supuesta crisis es culpa del contexto internacional y del petróleo (aún cuando baje su precio) y si la nueva Ley del Aborto no resulta ser una buena Ley (en cuanto a técnica legislativa y/o en cuanto al fondo) ¿no será criticable porque lo importante es que los ciudadanos tendremos la conciencia tranquila de saber que la Ministra nos avisó y ha hecho todo lo posible para que fuese una buena Ley?
En fin, no sé mucho de política, pero como ciudadano no quiero de los políticos que me tranquilicen o me den avisos inútiles, quiero eficiencia y responsabilidades. Estos creen que un político es una niñera cuando debe ser un capitán de barco encallado. En vez de echarle huevos a lo que deben nos ponen el chupete.
Como dije, no voy a hablar del aborto. Pero sí sé lo que es un aborto, metafóricamente hablando: el Ministerio de Igualdad, y que éste se encargue de anunciar la Ley del aborto habiendo Ministerio de Justicia y otros posibles competentes de verdadera enjundia. La segregación ministerial de este gobierno es abrumadora. Por ahí vaguea también el Ministerio de Vivienda. Y se trata de ese "mejor posible" que quiere inculcarnos ZP, para que tengamos la conciencia tranquila de que los políticos trabajan.
Pues cuántos más ministerios menos trabajo y más dietas. Seguro.

martes, 2 de septiembre de 2008

Retazos al sol.

Las cosas nuevas que no son las de todos los veranos, hacer muchas cosas una sola vez de forma casi rutinaria.
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Pizzas a contraluz en la terraza, con Eurocopa de cerveza. Sorprenderse viendo que algunos hablaban más con el tema de la maldición de cuartos que con un éxito sin precedentes: sobre todo por el juego. Nos quedamos tan felices como sorprendidos, incrédulos: el Tiqui – taca es más efectivo que Capello.
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La playa al amanecer, ver la soledad de la arena y el mar cuando están a solas, cuando tu huella es la primera de un mundo que parece por estrenar, y no hay ceniza por ninguna parte.
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Libros empezados, somnolientos, perezosos, siestas, ventiladores en el techo, soñar con los pies en el suelo, que el treinta y uno de agosto es nochevieja y el uno de septiembre el auténtico año nuevo.
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Cómo no: Deportes y Olimpo. Por no caer en tópicos consabidos cito una sola efeméride: La selección de balonmano con relativo éxito en resultado no acorde con la irregularidad y mediocridad de su juego. Todos echando de menos mejor defensa, comentaristas como el inefable y fugaz J. Cabanas diciendo que en España no se trabaja bien el jugador defensivo desde la cantera y nadie cita ni se acuerda, ni le tira el dardo al sacrosanto J.C. Pastor, de una obviedad sangrante: el nombrado mejor jugador defensivo de la última Liga ASOBAL, Viran Morros, viendo a los de Pekín desde su chaiselongue.
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Pasarse por los blogs amigos y comprobar que el verano existe, que Internet no es ajena al estío. Y leer algo como esto.
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Echar fotos y creerse por un instante, o más, que son mejores que las de la National Geographic, dar rienda suelta a ese artista incomprendido que no sería nadie sin las funciones digitales.
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Comprobar que no hay canción del verano, la crisis lo abarca todo. Comprobar que huir de la feria con matrícula de honor es imposible. Descubrir que la única novedad de la feria es que hay menos casetas y que se ha facilitado el botellón asfaltando su zona. Que para darse cuenta de eso haga falta ponerse un sombrero rojo y cantar Asturias patria querida.
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Correr por correr y escribir por escribir.
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Estar de guardia y que no te llamen y estar de guardia y que te llamen. Comprobar, una vez más, que en un Juzgado se pueden llegar a generar, al menos, tantos problemas como los que se solucionan.

domingo, 31 de agosto de 2008

El Presidente no bebe para olvidar, sólo anda.

El Presidente Sr. ZP se ha aficionado al senderismo para olvidarse del EURIBOR, y dice que eso le ha vuelto misántropo y que le da por hablar solo. Curioso. A mi me parece que al Sr. ZP le pagamos lo suficiente, y le seguiremos pagando aún cuando se retire, como para que esté pensando todo el día en el EURIBOR, y que cualquier intento de olvidar, aunque sea por un segundo, sus obligaciones debería estar tipificado como delito contra la democracia.
El Sr. ZP nos convenció a algunos incautos en las previas de aquel lejano ya 14-M con sus promesas de reforma del Reglamento del Congreso, regeneración democrática, amagos de democracia directa. Ahora se dedica a patear los caminos con paso cansino y volverse "persona que, por su humor tétrico, manifiesta aversión al trato humano". La verdad, por mucho que ande y ande, no imagino a Mr. Zeta Pé con humor y, mucho menos, humor tétrico. No lo imagino incapaz de tratar, al menos, con sus acólitos partidistas, gustándose, divagando a trompicones. Vamos, que no le veo maneras de San Francisco de Asís mezclado con Alfred Hitchcock, ni de anacoreta, aunque bien precisa penitencia.
Si sólo andando degenera de esa forma yo le recomiendo que corra, que corra maratones, a ver si así degenera más rápido, y se le quitan las ganas de cualquier trato humano y se destierra con un loro y un perro a quién sabe dónde. Y así, quizá, un día, cuando menos se lo espere, le vendrá una palabra prohibida a la mente: ¡crisis! Y quizá ese día encuentre, de forma muy tardía, la solución a eso en lo que elude pensar, según el mismo dice. Ya ven, hasta le ha dado por hacer deporte. Pobre.

viernes, 29 de agosto de 2008

Dos fotos.

Visto el éxito de la anterior edición de adivina éstas fotos paso a colgar dos de este verano, aprovechando que se acaban las vacaciones. Como es lógico, sigue sin haber premio y una nueva regla: no pueden participar los que estuviesen al lado de quién tomó la instantánea, es decir, yo, en el mismo momento de tomarla ¿me explico?
Son del mismo lugar, y está en España, que luego os vais a la Luna.

jueves, 21 de agosto de 2008

A por las tres horas.

Nunca había corrido en agosto. Nunca me había preguntado ni comprobado que estado de forma tendría. Una vez corridas dos populares de 10 km veo que no es nada bueno. Y a la vez compruebo que coger el coche para ir a Corral de Calatrava y Fuente el Fresno el 1 y 15 de agosto, respectivamente, para correr 10 km no es el sueño de una noche de verano, y que sin dejar de correr por correr (lo que algunos dicen en tono peyorativo a mi me pone las pilas) no quiero estancarme.

Mis rodillas sobrecargadas me recuerdan el peso añadido del buffete libre, y me piden paciencia. Pero el que te adelante gente que siempre dejas atrás y saber que puedes dar mucho más de sí te invita al reto. Estancarse suena feo, a tradición, a fachada de gótico florido en una torre de homenaje

Pues eso, que como 'progresar' es políticamente correcto y como esto de correr no deja de ser un vicio, a entrenar y paciencia, pero con reto: bajar de las tres horas en la maratón de este año. Posible o no, ya se verá. Pero como reto está ahí y no se hable más.

Este breve diario de corredor compungido en fase de reciclaje, que por personal a muchos aburrirá, y las metas que en él me marco no tienen ningún mérito comparado con algunos habituales de las carreras populares de Ciudad Real. Ver para creer:

Este tío ronda los setenta años y a su marcheta está en casi todas las carreras populares de Ciudad Real, tanto de 10 km como ¡medias maratones! Con su camiseta del Ché Guevara, la cinta con la bandera de españa y su pantalón de chandal estilo militar, con el que debe pasar un calor de mil demonios en verano, sobre el asfalto, pateando más de 20 km. Con dos cojones.

Este tío tiene más mérito que Usain Bolt, un superdotado prepotente y posiblemente dopado. Este tío, aunque llega siempre el último, o casi, es el más aclamado y estoy convencido que corre más que la mayoría de mis colegas. Si el puede hacer lo que hace, ¿qué es para mí bajar de las tres horas? Curioso encontrar más motivación en este tipo que en un campeón olímpico pero los corredores populares somos así, vemos retos deportivos, particulares 'imposibles', más allá del Marca y del As.

Yo, de momento, voy como en el cuento de Hansel y Gretel, pero dejando los restos del buffette libre a mis espaldas en vez de miguitas de pan. Será por eso que no me perdí y encontré la meta:


Para los malpensados (que hay muchos...) precisar que acabé muy por delante del Che 'runner' pero acompañado de algún otro veterano con alas en los pies:



P.D.: Gracias a Ana y Pedro por la fotos y los ánimos.

lunes, 18 de agosto de 2008

Menuda sorpresa.

Hay una película que no hay que perderse: Aprendiz de caballero. Realmente sorprendente. Incalificable. Repito, incalificable.
Pasé a verla sin referencia alguna sobre ella. Las prisas, ¿qué vemos?, yo que sé, ambientaba en Florencia, en 1346, ¿ambientación histórica?. Bueno, pues esta misma, para lo que hay. Y una vez vista sigo sin encontrar referencias para definirla.
Películas malas hay muchas, pero hay muy pocas tan infames en las que uno llegue a dudar sobre la condición humana del director, actores, productor, distribuidor de la película, cine que osa ponerla en su establecimiento, etc.
No vayan al cine a verla, pero adquieran su copia pirata: merece la pena sorprenderse, descubrir algo nuevo por muy repugnante o idiota que sea.
Dicen que es del género de aventuras, si bien a mi me parece, o así intento entenderla haciendo un esfuerzo maratoniano, como una "autoparodia pornolight". Dificil ponerle adjetivos a la estupidez supina. Podían haber echo un cameo Pajares y Esteso y habrían mejorado la trama.
No digo nada más que os la destripo. Y es bueno verla con inocencia, con la mente abierta...
¿A que estáis deseando verla?

jueves, 24 de julio de 2008

Todo o nada.

Este hombre no está bien, intentó suicidarse, lo intentó a conciencia. Curioso. Acción más incomprensible que esa no existe, sobre todo cuando se hace de forma consciente, razonada. Y, más aún, cuando el motivo no es propio sino ajeno. Cuando la única razón que cuelga de la soga es crear mala conciencia a tu familia. Una especie de venganza complaciente donde el conejillo de indias se autoflagela, se autoexperimenta. Así de retorcidos somos, tanto sapiens que perdememos el instinto de supervivencia. Y peor aún, si alguién es capaz de suicidarse para joder a un tercero es perfectamente capaz de matar al tercero para joderse y luego suicidarse, o no. Vamos, que un suicida por causa ajena es un asesino en potencia. Matar es matar, y matarse es matar. Hay cosas sombrías, irrecurribles, sobre todo cuando no hay medios para solucionarlas. Al Estado lo que le mola es la Alianza de Civilizaciones o Irak o la capa de ozono. Al Estado lo que le mola es echarse las manos a la cabeza, compungirse y mirar hacia las urnas.

miércoles, 23 de julio de 2008

Directores teatreros.

El teatro clásico es un trabalenguas de amoríos y día a día, con alguna sonrisa, refranes varios y lágrimas de cristal. Hay un salto en las formas que yo veo poco clásica, y es la relación de la obra con el público. No soy un experto, pero creo que cuando el teatro clásico era contemporáneo el público no lo veía como un producto intelectualoide sino, más bien, como el cine comercial de hoy en día. Ahora nos vestimos de comunión para ir al patio de butacas, antes llevaban las verduras podridas para lanzar sus certeras críticas con puntería. Autores más mundanos que Quevedo y Cervantes no los ha habido. Ahora se hace énfasis en las variaciones del castellano a lo largo de los siglos para darle a las obras un aire reconcentrado, poético-criptográfico.
El otro día, en Almagro, me costó media hora cogerle el hilo a la obra, y según me dijeron no era de las más "clásicas". Pobre de mí, no doy más de sí. No veo razonable que leer a los mismos autores clásicos sea más fácil que oir y entender sus adaptaciones teatrales. Al menos me llevé un par de sonrisas en el zurrón y una frase en la retina, algo es algo, una de esas frases que aunque pasen los días vuelve de vez en cuando, una acertada coletilla, ésta sí de verdad clásica: dame los pies y no me niegues las manos. Dame los pies y no me niegues las manos.

jueves, 17 de julio de 2008

Arte y artes.

En la actualidad aquellos aficionados o profesionales del Arte Moderno son intelectuales, como otros tantos. Arte que incluye, entre otras cosas, abstraccciones tan sofisticadas, cultas y edificantes como cadáveres de personas o animales momificados de extrañas maneras; bellezas como un pared desierta, o un cuadro en blanco con una raya negra. Si Velázquez, que defendió la pintura como auténtico arte frente al simple oficio manual, levantara la cabeza se iba de voluntario a Irak. Hoy día trasforman Las Meninas en una pegatina u holograma gigante del Bollycao y te montan una exposición requeteculta.
Por contra, si uno es aficionado a los videojuegos, corre el riesgo de ser visto como alguién infantil, ocioso, "picado". Y si encima osa decir que son una expresión artística, será calificado como un freake pomposo y prepotente.
El videojuego es, ni más ni menos, que la mezcla de los géneros más diversos con el añadido de la interactuación del ser humano. Te puede gustar o no, y punto.
Hace tiempo que los videojuegos dejaron de ser un simple entretenimiento de niños, a nivel de cifras mercantiles mueven más euros que el cine y la música. Hay juegos que nos hacen vivir con más intensidad, por ejemplo, una batalla histórica que la mejor película del género, con una mejor ambientación y con un argumento sólido. El tiempo dejará a cada uno en su lugar: yo apuesto porque el sector del videojuego acabará dejando, como mínimo, al cine y al cómic en pañales.
En tal sentido destacar como hace una o dos semanas apareció un artículo en la revista-suplemento El Cultural (sale los jueves junto al periódico El Mundo) en el que se señalaba la importancia del videojuego desde el punto de vista artístico. También ha habido otras noticias similares en fechas recientes.
Una acotación evidente pero necesaria: igual que en el cine y en la literatura, hay videojuegos para niños, adultos, de miedo, de guerra, etc, y productos buenos y lamentables, lo cuál no descalifica el concepto del conjunto.
El problema de los videojuegos: incluye en su denominación la palabra "juego", y hay gente a la que no le gusta jugar o se le ha olvidado.

P.D.: Permítanme una recomendación: Dénse una vuelta por http://lagranbatidorademierda.blogspot.com/ Si además les gusta la música moderna este blog les enganchará.

miércoles, 16 de julio de 2008

Una vez más.

Con la venia. En este juicio se han juntado el hambre con las ganas de comer. Otrosí digo: apaga el móvil antes de entrar. ¿No es posible un acuerdo? Y tira el chicle. Reciban el pleito a prueba. ¿No es cierto que el día...? Hay plazo. En estrictos términos de defensa. Denúncialo. Digo, dice: sí, no, no recuerdo. Tiene la palabra para conclusiones, brevemente. Hechos: está de psiquiátrico. Fundamentos jurídicos: sólo nos queda esperar la sentencia, a ver que dice el juez. ¿Y el informe forense? En busca y captura. Resolución, fallo, falló.
P.D.: Recurrro.

Fíense de ellos, que las apariencias engañan.

Está claro que leer y escribir son vasos comunicantes y, así, últimamente me ha costado venir al blog. También ha influido el trabajo y los acontecimientos sociales, en los cuáles no me suelo extender demasiado, pero siempre hay excepciones. Me limito a colgar una serie de fotos, y os recomiendo acudir a http://JOVENABOGADOCR.blogspot.com/ para leer una completa crónica y ver muchas más fotos.
Que esté tranquila la afición que Villa y compañía tienen el relevo asegurado:
Por cierto, gente original y profesional los de "TOCARBALÓN", ¡contad con ellos!
De tanto trabajar, y jugar al fútbol como los ángeles, entra hambre... y sed.
Hubo gente que siguió, siguió y siguió, hasta que no supo donde había aparcado el coche o quedó afonica de tanto cantar. Afortunadamente quedamos gente responsable...

lunes, 7 de julio de 2008

Arte en estado puro (II)

Capitán Litrona sabe beber, no como esos rumanos que se tumban al otro lado de la plaza. Boca arriba y boca abajo en los bancos y en el suelo. El Capitán degusta, saborea, no deja ni una gota. Sus Mariachis hacían lo mismo hasta que se disolvió el grupo el viernes por la noche. Pero los rumanos son otra cosa, beben sólo para cocerse y luego dejan las litronas abandonadas, con restos de tres dedos de altura, calientes y desdichadas. Son unos sacrílegos. Capitán Litrona nunca abandona una litrona ni, mucho menos, la deja medio vacía o medio llena. Piensa nuestro amado Capitán que dejar culos de cerveza por doquier es una falta de respeto, tanto o más que preguntarle a una mujer por su edad y su peso al mismo tiempo. Los Mariachis no saben la nacionalidad de su ex-Capitán, y por eso piensan que no tiene derecho a meterse con los rumanos, aunque tampoco les guste abandonar cerveza al buen tun-tun. Quizá por eso el viernes por la noche se lió la que se lió. Y es que al Capitán no le gustan los sacrílegos, es un hombre de profunda espiritualidad, por eso canta cerca de un Convento, por eso le gustan las buenas formas y el respeto. Lo que se empieza se acaba.

Arte en estado puro.

"Capitán Litrona y sus Mariachis" amenizan veladas con sombrío alcoholismo y cante hondo carraspeado y aturdido. Capitán Litrona sentado en un banco, con un Mariachi a cada lado. Patatas ali-oli, jarras de medio litro de cerveza bendecida en las mesas de al lado. Los sonidos del cante, acompasado de tendencias suicidas, retumba en la ahuecada plaza que no tiene eco. Capitán Litrona se aturde, algún Mariachi trastocado se encara. Quisieron hacer un politono y algo no salió como debía. Por las terrazas caras de duda, expectación, temor. "Capitán Litrona y sus Mariachis" se disolvieron de la misma forma que montaron el grupo, con improvisada virulencia, desheredados, rodeados de un aliento infame. Policontusionados.

martes, 1 de julio de 2008

Perpetuidad de las perpetuidades.

No me extraña que sobre todo los ajenos al mundo del Derecho se rían abiertamente, por no llorar, de las contradicciones que inundan la profesión.
Leo un titular en internet "doble cadena perpetua para un ex agente de Pinochet".
La condena no la ha puesto Garzón (¡sorpresa!) sino un Juez chileno conforme, supongo, a la Ley vigente en Chile.
Para ponerle dos cadenas perpetuas digo yo que el malo de turno tendrá dos vidas o, al menos, doble vida (cómo corresponde a un agente secreto) Y por eso será que tiene una cadena perpetua para esta vida y la que siga a su resurrección, o para las dos vidas que lleve con su doblez de espía. Cuando las penas son tan estúpidas (como aquí condenar a tropecientos años de cárcel para salir en tres días por buen comportamiento) sale ganando la imagen del delincuente, pues la del Estado de Derecho, que es su rival, sale mal parada. Vasos comunicantes.

Cría cuervos, estúpido, cría cuervos, pero que te saquen sólo a tí los ojos.

Por urgencias de la vida me ha dado por pensar en qué extrañas razones llevan a algunas personas a tener como mascotas animales peligrosos. Por escepticismo, pereza, estupidez o incapacidad hay muchas cosas que no entiendo. Los "todoterrenos", las gafas de sol de noche, pasar frío en verano por el aire acondicionado, pasar calor en invierno, comer sin hambre... Soy tan primario que puedo parecer estúpido. Quizá lo sea.
El colmo de mi incomprensión es meter en casa a la alimaña, meter en casa un riesgo principal para la supervivencia propia y ajena. Una boa, un león con las uñas cortadas, un perro peligroso que sólo hace caso a un miembro de la familia, de setenta y pico kilos, que hay que pasear atado a una cuerda gruesa con nudo marinero, que si quiere se te escapa y no obedece tus órdenes, que le dices 'suelta' y no lo hace, que le empujas las mandíbulas para separarlas y aún así no suelta; peor que un león con las uñas cortadas.
Hay imbéciles que cuelgan cadáveres resecos de animales como trofeos de caza. Hay gente que en las salpicaduras de sangre ven arte o valor. Pero más imbécil aún es meter animales agresivos e imprevisibles en tu propia guarida, vivitos y coleando. No sé, éstos impotentes necesitarán sentirse machos demostrando dominación sobre algo aparentemente indomable, cuando lo único que deberían dominar, y en ningún caso hacen, son las neuronas que les queden. Estos cafres, que llamo gente, muestran un carácter patéticamente feudal, amos y siervos, cuanto más aparento o domino mejor soy, haciendo ostentación de ello... Mamarrachos.
Lo sé, estoy cabreado y así escribo, me parezco al condenado Losantos, me estoy ganado el despido. Pero no os dejéis llevar por las apariencias, en el fondo estoy muy contento, feliz, porque mi perro sigue vivo. Será por mi carácter simple y primario, será porque, como os digo, quizá soy estúpido, pero mi perro, para mí, es un amigo. Es un perro sin amo, como otros muchos, y os aseguro, no sé cómo, que él lo sabe. Atarlo con una cuerda no es un gesto de dominación (metáfora tópica) dependiendo del contexto una cuerda te puede dar la vida. El me ata a mí con otras cosas y no me quejo, estoy encantado.
Y es que no entiendo la palabra 'amo' porque lleva enganchada la de 'siervo', y viceversa, y entre las dos crecen alambradas.
Quizá no lleve razón, quizá el estúpido sea yo, pero obrando en consecuencia a lo que escribo no hago daño a nadie. Otros mamarrachos no pueden decir lo mismo.

lunes, 30 de junio de 2008

Cuando "Niño" se escribe con mayúsculas, y no me refiero a Fernando Torres.

Cuanto mayores son los problemas o mayores nos hacemos más nos enrevesamos, nos enredamos. Tropezamos. Importancias, trascendencias, tesis y ensayos. Rebuscamos sin levantar la cabeza y generamos tantos nuevos problemas como posibles soluciones. Luchas.
Cualquier verdad se puede explicar en una sóla frase, en una sóla palabra, y la entiende desde un Niño de cinco años a un Ilustrísimo Señor.
Cuando esa verdad, además, nos la explica un Niño de nueve años y la entendemos todos sin pestañear estamos ante una obra maestra. Sencillez, naturalidad, falta de prejucios.
Eso es el "El niño de pijama de rayas", libro imprescindible. Lo breve, si bueno, dos veces genial. Para decirlo todo no hacen falta más de doscientas páginas ni divagaciones.
Para mi que John Boyne sigue teniendo algo de niño de nueve años, como todos. Obremos en consecuencia.

martes, 24 de junio de 2008

De cómo las huelgas y los alarmistas no afectan al látex.

La cambiante actualidad del mundo moderno y que la Selección española esté en semifinales hace que las noticias de hace cuatro días parezcan del Neolítico.
Los camioneros seguro que siguen rumiando su post-huelga, y los que estarán rumiando también, pero en este caso comida literalmente, son los degenerados que desabastecieron los supermercados en apenas dos días. Sé de gente que, por ejemplo, compró en Mercadona cuarenta litros de leche y veinte pollos. Otros llenaron el carro con treinta kilos de harina, y congelados de todo tipo. Gente previsora, gente de orden. Sobre todo: Gente solidaria.
Se ve que leyeron La Carretera de Cormac McCarthy y vieron en la huelga de trasportistas un indicio de hecatombe nuclear. Pobres diablos.
Eso tiene el capitalismo y la estupidez cuando se juntan, que la gente acomodada ante la más leve adversidad se convierte en más alarmista que aquellos que sienten la miseria de cerca.
Supongo que para que las reservas no se pudran estarán organizándose y enviando alimentos al Tercer Mundo, o haciendo fiestas en el barrio para disfrutar de la sociedad, del sentimiento de comunidad: "Come pollo hasta reventar", "Felices y obesos".
Mi único gesto de ciudadano preocupado fue llenar el depósito de Leónidas (sí, he bautizado a mi coche, ¿Algún problema?) Mi padre llenó el depósito, mi cuñado también, algún amigo y compañero también, y yo lo llené finalmente más que por previsión ante una huelga furibunda, que podía durar semanas, incluso meses, ¿años quizá?, por no parecer la oveja negra y despreocupada de la familia ante tan graves acontecimientos.
Seguro que los tipos y tipas (miembros y miembras) que desabastecieron Mercadona son gente formal, muy solidaria, de moral intachable, de cirio y altas miras. Gente que tiene muy limpia su casa, pero que deja la bolsa de basura en el pasillo para que la huela todo hijo de vecino. No quiero imaginar alguna emergencia real con tanta gente escondida amante del caos soterrado.
Por cierto, qué curioso, no ví a nadie llenando el carro de preservativos, que ese desabastecimiento también se pudo producir. Está claro que el sexo inunda las mentes de solidaridad, aleja el pesimismo y huye de la agonía. Quizá los que compraron tantos víveres sin incluir nada de látex es porque ocupan su tiempo libre en limpiar azulejos y no en practicar el salto del tigre.
Señores y señoras, está muy claro: utilicen sus miembros y miembras, y serán solidarios y optimistas.

viernes, 20 de junio de 2008

Spain is different.

Las eurocopas son eurocopas porque hay selecciones perennes como Italia o Alemania. Sin ellas, ganar el trofeo no tendría mérito alguno. Ganen o pierdan juegan igual, siempre, sintiendo igual los himnos por muy trasnochados que éstos sean. Dicen que su fútbol es conformista, sí, exacto: conforme con la victoria, acostumbrado a ganar. Ayer Portugal cantó en su himno "¡a las armas, a las armas!". Pero ya no hay lanzas ni espadas, hay gepeeses y botones rojos. Se metieron en las trincheras olvidando los escudos antiaéreos. Alemania e Italia están llenas de tíos prevenidos, también predecibles, pero prevenidos. Son el opositor concienzudo, currante, que puede tener un mal día con un exámen pero que siempre sabrá un huevo. Cuidado: nosotros también somos Portugal. Esta lección se la debe enseñar Aragonés a sus muchachos hasta el domingo, para que no les pillen por sorpresa.
En la Península ibérica no opositamos. Somos cuentacuentos, improvisadores, que tienen días brillantes y días enfermizos, que pasan de la furia a los extremos, y de las bandas al tiqui-taca, y del toque al contra-ataque. Y en vez de tener letra en el himno, por muy trasnochados que fueran los versos -como pasa con todos los himnos- nuestra afición canta las letras lamentables del "Ay, Ay, ya, yai, canta y no llores" (para reírse con mucho fair play de jugadores contrarios cojos y sangrantes) y el peor áun "Alcohol, alcohoool, alcohooool, hemos venido a emborracharnos el resultado nos da igual". En Italia y en Alemania está horrenda cancioncilla estaría castigada con el patíbulo. En Alemania y en Italia el supuesto de hecho "el resultado nos da igual" sería un grave tipo penal de injurias y calumnias al Estado, a la Nación. Un delito de lesa majestad.
En nuestras banderas hay toros de osborne y la bandera republicana resulta que es más democrática para muchos que la propia bandera constitucional con su escudo constitucional. En España no tenemos letra, lo cuál no es ningún problema, es más, quizá sea una forma de evitar problemas. Pero es que tampoco nos limitamos a escuchar con cierta solemnidad o simple respeto nuestro himno: lo tarareamos borrachos y desacompasados.
Luego entramos en debates futbolísticos para saber por qué casi siempre nos gana Italia o Alemania, cuando el fútbol no es más que el reflejo de muchas otras cosas. Y no hay problema, si lo hacemos a gusto y somos felices así pues cojonudo, pero luego seamos razonables y no aspiremos a ganar eurocopas y mundiales con la misma facilidad con la que nos vamos a los toros o de botellón.
Me conformo con que el domingo Aragonés no olvide los escudos antiaéreos, como le pasó a su colega Scolari, y tengamos opciones hasta el último minuto.

lunes, 16 de junio de 2008

Seguridades, fatigas, dudas razonables, etc.

Como a cualquier Policía que se precie al Agente 9509 no le gustaba ir a los juicios. Le gustaba patrullar, detener, hacer preguntas, reprimir las ganas, o no, de dar algún puñetazo a tiempo, de girar con especial habilidad los brazos del detenido para ponerle las esposas haciéndole crujir los hombros. Según el Agente, hay cosas que están mal y se solucionan con acciones, sobre la marcha, no con palabras; y los juicios no son más que habladurías, justificaciones a destiempo, excusas sin movimiento.

Poco a poco, asistiendo a un juicio y a otro y a otro, consiguió cambiar su mueca irónica, que sacaba a relucir especialmente al contestar las preguntas de los letrados de la defensa, por un gesto imperturbable, seco, casi indiferente. Esta noche no había dormido bien, le pesaban los párpados y tenía un ligero temblor en la voz de simple y puro cansancio. Al Agente 9509 sólo le podía temblar la voz por fatiga, nunca por debilidad, nunca por albergar dudas. Además el café que acaba de beberse de un trago le había sentado como un tiro a quemarropa. Entre otras muchas cosas el Agente sabía lo que había hecho el acusado, su instinto nunca le engañaba.

- ¿Usted llegó a ver con claridad la cara del acusado?
- Yo iba conduciendo mi vehículo...
- ¿Y el Citroen Xara gris pasó a su lado izquierdo, en sentido contrario?
- Y el acusado iba conduciendo el otro vehículo...
- Le he preguntado si el Citroen gris pasó a su lado.
- Y yo le he dicho que lo conducía el acusado.
- ¿Le vio la cara a través de la niebla y el cristal del Citroen?
- Siempre lo conduce él.
- ¿Le vio la cara?
- Siempre.
- ¿Ese día, a las 4:55 de la madrugada, le vio la cara?

Cada vez se sentía más absurdo. ¿Para qué sirven las 4:55? ¿Por qué ese personaje con toga tenía que marear las gafas en su mano derecha sin llegar nunca a ponérselas? ¿Sería capaz de verle la cara sin las gafas puestas? Y, para colmo de males, llevaba más de hora y media esperando. Para ésto. Para nada.

- Vamos a ver, yo llevaba las gafas como siempre, puestas... No recuerdo qué hora era exactamente, y menos aún el minuto.
- ¿Y lo vio conducir?
- Eso lo dice usted.
- ¿El qué?
- Que conducía.
- Yo no afirmo nada, hago preguntas... Señoría... bueno, déjelo, no hay más preguntas.

Sintió un gran alivio cuando el abogado cerró la boca, pero sin llegar a ponerse las jodidas gafas. El Agente se acercó al estrado a firmar el acta sin pedir permiso al Juez, ni al Secretario. Sentía la rutina tanto o más que sus ojos cansados, y para hacer rutina no hay que pedir permisos ni venias a nadie. Se giró, se marchó, y al salir de la Sala ya había olvidado el tema del juicio. Sólo pensaba en que su trabajo cada vez era más aburrido, que necesitaba algo de acción, o unas vacaciones. Probablemente el Abogado pensaría exactamente lo mismo (sobre todo lo del aburrimiento) recordando la cara asqueada del Agente 9509.

Más difícil todavía.

En esta vida hay cosas difíciles, casi imposibles: que un repartidor del telepizza se detenga en un paso de cebra, que a José Tomás no le metan el cuerno por algún sitio cada vez que torea, no encontrarse alguna litrona vacía en la Atalaya tomando el sol, que Sergio Ramos haga un partido decente con la selección, que condenen a Federico Jiménez Losantos por injurias graves... Ehhhhh... ¿Cómo? Un momento, me dicen que ésto último acaba de suceder esta mañana. A ver si sacan la sentencia en el Aranzadi que tiene que ser, cuando menos, curiosa. Un consejo: madrugen mañana, escuchen la COPE, supongo que el Sr. Losantos tendrá ganas de apelar radiofónicamente. Seguiremos informando.

miércoles, 11 de junio de 2008

Mundo animal.

Hay noticias aparentemente absurdas que, en el fondo, dicen mucho más del mundo que los recurrentes juegos de la política, el cambio climático o los sucesos del ámbito penal con que nos acribillan permanentemente los medios. Los criterios de esos medios. Hoy me he llevado dos sorpresas: Por un lado, la obesidad y el sobrepeso superan a la desnutrición por primera vez en la historia, y parece ser que dicho resultado no es debido a que haya disminuido la desnutrición. Por otro lado, los monos capuchinos aprenden a usar dinero. El otro día me dijo mi perro que los seres humanos nos damos demasiada importancia y, por lo citado, va a ser que lleva razón.

martes, 10 de junio de 2008

¿Vigorexia neuronal?

Hay gente que se autocalifica de intelectual, o se regodea de que así le llamen. Suena pretencioso, irregular, algo retorcido. Se puede ser pintor, escritor, científico, actor, pastor... Pero presumir por ello de "intelecto" es como presumir de diametro de bíceps. Proteínas de papel y vagos idealismos. Sobre todo cuando de "intelectual" suele ser sinónimo "inútil": ¿Es un trabajo tener las neuronas más grandes o más pequeñas? ¿Se arregla algo a base de intelectualidad? ¿Pagan por pensar mirándose al espejo?
Hay muchas formas de absurdos onanismos. Se trata de encasillar en una supuesta brillantez lo que son simples aficiones o trabajos. Crear iconos: como actuo muy bien mi opinión sobre política es certera e indiscutible. Bocas de la verdad. Oráculos de lo auténtico cuando no son más que modistas del aire.
Por mi parte, he comprobado tras numerosos estudios empíricos que, personalmente, desarrollo más actividad cerebral y más concentración viendo la Eurocopa o jugando al Pro Evolution Soccer (los videojuegos son, por lo visto, malignos, el azote de Platón) que viendo cine japonés, leyendo con habitualidad o haciendo un juicio por muy bien que éste salga. Se ve que mis neuronas no son intelectuales. Vaya por dios.

lunes, 9 de junio de 2008

Puntería.

Hay días en los que se tiene puntería, mucho acierto.
Hay días en los que tienes que estar en un sitio a las 9:30 y, en otro, a las 11:00. Hay días en los que la diligencia final que se tiene que practicar en el Juzgado de Puertollano se convierte en la negligencia mayor del reino, en un vía crucis para la paciencia: empieza cincuenta minutos tarde sin motivo aparente más allá de las legañas de Su Señoría. Sin disculpa. El Juzgado nº 1 de Puertollano es muy tradicional, costumbrista, un baluarte en la defensa de las referencias básicas de la conciencia colectiva. Pasan los Jueces, pero no su espíritu de comenzar el primer señalamiento del día con más de cuarenta minutos de retraso.
Hay días en los que tienes que sacar pasta del cajero para poder sacar el coche del parking y te encuentras con dos Señoras que analizan cada una de las funciones del cacharro: sacan dinero, los extractos para la renta, ingresan dinero, actualizan la libreta... Creo que hasta se echaron una partida al Tetris. Hay días que cuando vas ya con media hora de retraso y aparcas el coche, te encuentras a la salida con el vecino del Porsche Carrera que no sabes de donde coño saca la pasta con estos tiempos de crisis, y tú, pensando en tu hipotecón, pisas una baldosa de esas miles que están sueltas en el centro de nuestra queridísima ciudad y te pringas toda la pernera del pantalón hasta la entrepierna de agua sucia y repugnante. Ridículo. Piensas si subir a cambiarte pero llevas prisa. Y te largas a toda leche y al final llegas cuarenta minutos tarde y te encuentras una fila de extranjeros esperándote para consultarte sobre sus renovaciones, arraigos y nacionalidades y todos se quedan mirándote el pantalón, y pensando si van a dejar en manos de ese desalmado sucio, y extranjero para ellos, sus confidencias y papeles.
A pesar de todo, hay días en lo que lo peor es que aún no han terminado, y piensas que haber escrito sobre ellos tan pronto puede ser un mal augurio y queda aún la tarde, y la noche...

lunes, 2 de junio de 2008

Implosión.



Por fin ha finalizado mi sanción y he podido coger este libro. Me lo empecé a leer hace mucho en casa de un amigo en Barcelona, me sorprendió y lo dejé a las veintipico páginas porque salía el tren y me dio no sé qué hurtarlo cuando Tomás lo tenía recién comprado y sin leer. Cada libro tiene un contexto que no se suele olvidar. En aquel día me dolían las rodillas.
Lo más destacable del libro, de inicio, como ya he dicho, es que sorprende. Y no lo hace por cuestiones aparentes, por historias rocambolescas o por cambios de sentido. Lo hace por su tono, su fondo, su desnudez. A algunos esto se le hará monótono a largo plazo y apreciarán ausencia de riqueza en las descripciones, aburrimiento y bla, bla, bla. Pero es que, me parece a mí, es eso precisamente lo que pretende transmitir el autor.
Original en todo caso, también por su temática: nos lleva a la desolación última de la humanidad, se puede decir que al día del Juicio Final, sin trompetas, sin alaridos, sin extraterrestres, sin Stallones, sin ciencia ficción.
Todo es humano.
Supervivencia pura y dura; retorno más allá de los orígenes de la cueva. Allí había naturaleza, estos son rupestres en blanco y negro, aborígenes anacrónicos.

viernes, 30 de mayo de 2008

Mil y una instancias.

Apelar es algo así como el soñar de los sueños conscientes e imposibles. Es querer y no poder. Poder querer y nada más. Es darle un puñetazo en pleno viaje al "tom-tom" que no está actualizado y nos ha llevado a las batuecas, o a Babia. Es justificar a nuestro cliente ante nuestro propio cliente. Rodar. Si apelar es una cuestión de fe no nos harán caso. Pero cuando sale bien es como un milagro laico. De cualquier modo, apelar es desarrollar la paciencia y la capacidad de soportar llamadas telefónicas a deshora. Aún no sé nada. Las mejores apelaciones son las que nunca haremos. Y está claro que, como los juicios, ni las ganamos ni las perdemos. Nos lo dan o nos lo quitan, lo demás le toca a otro, sea más arriba o sea más abajo. Eso somos.

martes, 27 de mayo de 2008

Un día en el campo.

Cazar debe ser una de las cosas más instintivas que puede hacer el ser humano. Yo, de momento, me conformo con correr sin pegar tiros y con rascarle la barriga a mi perro. A mi no me gusta, nunca me ha gustado, y por supervivencia no me he visto en la necesidad. Eso sí, profesionalmente la caza la tengo muy presente: atropellos, tiros, accidentes. Es un mundo con muchos tópicos; una actividad, una afición (no la considero un deporte) de mucho riesgo. Un tiro debe hacer mucho daño. Un compañero de caza puede ser tu peor enemigo. Y muchas veces lo es. En una milésima de segundo te la juegas: o te llevas la preciada pieza o te llevas pesadillas e insomnio de por vida o no te llevas nada. El otro día, en un pueblo perdido de nuestra provincia, ví lo segundo en los ojos de un cliente. No resultó nada agradable. Había maleza, un matorral enmedio, el animal se dirigió donde no suele hacerlo, y cuando se quiso dar cuenta todo estaba lleno de sangre. Sangre humana.

Nunca me ha llamado la atención cazar, no me gusta, nunca lo he hecho, y el otro día me ratifiqué en mi intención de no hacerlo. Pero, nos guste o no nos guste la caza, no hay que caer en tópicos ecologístas de bondades supremas y cambio climático: cada vez compruebo que los cazadores, guardas y encargados de los cotos son gente noble. Buena gente. Algunos con los ojos escarchados de por vida.

lunes, 26 de mayo de 2008

Qué sé yo.

No sé si tendrá algo que ver el correr con el escribir, pero es cierto que he estado una semana de descanso y ha coincidido con una pereza blogera sin precedentes. ¿Mens sana in corpore sano? No creo. Los escritores e intelectuales han sido más veces borrachos, pedófilos y vividores en general antes que deportistas. No es que llegue yo a esa altura, pero en fin, alguna vara de medir hay que coger para hacer comparaciones.
Confieso mi pecado: Hace dos domingos me retiré en el kilómetro 12 de le media maratón de Almagro. Saturación, sobrecarga. Tomarte como normal y rutinario algo que no lo es: correr 21'097 km lo más rápido que puedas. Esos fueron mis errores junto al más importante: marcarme objetivos más allá del placer de correr me hicieron sentirme más obligado que a gusto. Lectura positiva: una merecida semana de descanso y la determinación de no volver a retirarme en otra carrera salvo por lesión.
Como decía, no sé si esto habrá influido en mis neuronas y falanges, si habré sufrido un estado de agujetas físicas y mentales. Pero me da igual. Las cosas imposibles nos deben dar igual.

Astenia primaveral.

Últimamente me cuesta escribir en el blog. Será la subida del euribor, será por eurovision, será por el final de la liga, será porque llevo una semana sin correr.
Pues sigo inapetente, así que os copio un correo que me han enviado (no es el típico chiste o power point...) Ha sido lo mejor que he leido en mucho tiempo, y me consta, por la fuente, que es real.
Respuesta en un examen de Química.
La siguiente pregunta fue hecha en un examen trimestral de química en la Universidad Complutense de Madrid. La respuesta de uno de los estudiantes fue tan 'profunda' que el profesor quiso compartirla con sus colegas, vía Internet; razón por la cual podemos todos disfrutar de ella.
Pregunta: ¿Es el Infierno exotérmico (desprende calor) o endotérmico (lo absorbe)?
La mayoría de estudiantes escribieron sus comentarios sobre la Ley de Boyle (el gas se enfría cuando se expande y se calienta cuando se comprime).
Un estudiante, sin embargo, escribió lo siguiente:
'En primer lugar, necesitamos saber en qué medida la masa total del Infierno varía con el tiempo. Para ello hemos de saber a qué ritmo entran las almas en el Infierno y a qué ritmo salen. Tengo sin embargo entendido que, una vez dentro del Infierno, las almas ya no salen de él. Por lo tanto, no se producen salidas. En cuanto a cuántas almas entran, veamos lo que dicen las diferentes religiones: la mayoría de ellas declaran que si no perteneces a ellas, irás al Infierno. Dado que hay más de una religión que así se expresa y dado que la gente no pertenece a más de una, podemos concluir que todas las almas van al Infierno. Con las tasas de nacimientos y muertes existentes, podemos deducir que el número de almas en el Infierno crece de forma exponencial. Veamos ahora cómo varía el volumen del Infierno: según la Ley de Boyle, para que la temperatura y la presión del Infierno se mantengan estables, el volumen debe expandirse en proporción a la entrada de almas. Hay dos posibilidades:
1. Si el Infierno se expande a una velocidad menor que la de entrada de almas, la temperatura y la presión en el Infierno se incrementarán hasta que éste se desintegre.
2. Si el Infierno se expande a una velocidad mayor que la de la entrada de almas, la temperatura y la presión disminuirán hasta que el Infierno se congele.
¿Qué posibilidad es la verdadera?
Si aceptamos lo que me dijo Ana en mi primer año de carrera ('hará frío en el Infierno antes de que me acueste contigo'), y teniendo en cuenta que me acosté con ella ayer noche, la posibilidad número 2 es la verdadera y por tanto daremos como cierto que el Infierno es exotérmico y que ya está congelado. El corolario de esta teoría es que, dado que el Infierno ya está congelado, ya no acepta más almas y está, por tanto, extinguido; dejando al Cielo como única prueba de la existencia de un ser divino, lo que explica por qué, anoche, Ana no paraba de gritar '¡Oh, Dios mío! '.
Dicho estudiante fue el único que sacó sobresaliente