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jueves, 10 de mayo de 2012

A Ronda, más por instinto que por cojones.

En el año 2009, me dio por ir a RONDA a hacer la consolidada prueba de los 101KM a pie. Mi primer ultra. Mi primera prueba por encima de la distancia maratón. Muy por encima, para empezar con ímpetu. Fue una osadía, aparentemente ridícula, practicada casi con nocturnidad, con un punto de ostracismo y con mucho desconocimiento. "Pero, este tío, ¿qué coño hace?" Ni yo mismo lo tenía claro por entonces. Tres años después el ultra-trail está más divulgado (En términos comparativos, claro, dentro de su olvido) Aunque sea como un añadido folclórico y polvoriento a la masiva incorporación homínida al running. - "Pero, vamos a ver, eso de los 101km, ¿Cómo se hace? ¿Vas corriendo todo el tiempo? ¿Andando? ¿Paras a comer?" Yo contestaría que un poco de todo, pero que lo más importante es ver y respirar, y escuchar a tu cuerpo y aprender de él, y hacer lo que puedas. Salvo los pocos iniciados, o los más escasos informados, nadie sabe siquiera como se hace una prueba de este tipo. Y aprovechando ese desconocimiento y el aparente exceso cuantitativo, muchos de los practicantes reconfortan su ego dándole tintes épicos al asunto. "¡Yo he sido capaz de hacer 101km!". Pues la madre que te parió. Yo, por llevar la contraria, esta semana he dicho infinidad de veces que "no, no es para tanto", y no sólo para tranquilizar a mi madre. Dicen por ahí algunos descreídos que los mitos nacen del desconocimiento pero, yo, que últimamente lo subjetivizo todo, y quizá sea más descreído aún, pienso que todo ese rollo mítico nace más aún de los crédulos que de lo increíble. Lo diré una vez más, "no son para tanto": Quiero decir que los 101 los puede hacer cualquiera con un mínimo de preparación y una enorme predisposición. Porque ser, lo que se dice ser, pueden ser todo lo que tu quieras. Al caso, para mí los 101 no son una versión ampliada de la batalla de Marathon y su Filípides de turno. Son más como la cuenta de la vieja, en plan cansino. Pero cansinos, cansinos. Sin categorías ni gilipolleces. Con el mismo cansineo satisfecho, dichoso, paciente, irónico, ufano, honesto e, incluso, brillante, por el que se han hecho famosos algunos tipos de La Mancha. Y ahí reside el gusto "ultra" por el campo, por el monte y por las montañas. En cambiar la perspectiva, en volver al ábaco, olvidar ídolos de cartón y calculadoras. En pocos lugares nos dejan márgenes para anteponer las sensaciones a los méritos, las emociones a los milímetros. Por mucho que el perfil de un ultra-trail se parezca al índice DOW JONES. En un ultra de esos se cuentan los kilómetros no por contarlos, no por sumar ni restar, sino porque después de uno, viene otro. Pues claro. Es difícil encontrar retos deportivos donde a casi nadie le importarte quién ha llegado el primero o qué tiempo a hecho. Dónde el primero no sea una referencia en ningún aspecto. El sábado no se juega ninguna final, no llorará desconsolado ningún vencido ni por los vencedores brotarán disturbios. Tres años después, cuando hasta me cuesta recordar quién era yo en el 2009, volveré a Ronda. Pasado mañana. Tras una reciente tendinitis de rodilla, tras un recientísimo catarro primaveral. Quizá no debiera ir. No iría si mi objetivo fuese hacer de todas, todas, 14, 15 o 16 horas, porque en mi estado probablemente no lo consiga. Pero yo voy a un ultra-trail, a conseguir poner mi cuerpo y mi cabeza en modo inercia durante todos los kilómetros que me dejen y pueda. A sentir así la inercia de todo lo que me rodea. A seguir descubriendo los motivos de hacer estas cosas. Hay muchas otras cosas que no buscan o no son dignas de explicación, sobre las que nadie se pregunta los "porqués". ¿Por qué será?

miércoles, 11 de abril de 2012

Run to the hills.

He perdido la cuenta. De las carreras, de los montes y montañas. De los fines de semana. Incluso, casi, de los próximos dorsales. Cuenca, Peñalara. Entremedias algo habrá, incluidos cambios de última hora. Ronda, "Proyecto Forrest". Eso, sí, a eso iba: el "Proyecto Forrest".
Será por la influencia del Club Deportivo (muy) Elemental CorriendoPorelCampo, pero mi mayor reto fondista actual es una ruta no competitiva, sin dorsal. Se trata de correr por caminos dos etapas consecutivas de 40 km. Sábado y domingo. Daimiel-Ciudad Real y Ciudad Real-Fuente el Fresno.
A través de mi ilustre club (PINCHAR AQUÍ) me enteré de esta iniciativa solidaria a favor de la Asociación de Familias de Niños con Cáncer (AFANION) Y como una etapa sóla se hace poco, vamos a ver hasta donde llegan nuestras piernas el segundo día.
El tema es aguantar. Ya veremos.
Y vosotros, pinchar estos enlaces y colaborar:

PROYECTO FORRREST
AFANION

lunes, 6 de febrero de 2012

Uno veintitrés, dicen.

Llevo ocho días de relativo relax deportivo. Dos días de entreno funcional, dos sesiones suaves de bicicleta estática. Pues qué bien, ¿no? A algunos les parecerá mucho, pero con el cuerpo curtido en trails varios e INVERNIIIZAS pues, se harán a la idea, sabe a poco.
Además, del tirón, retomé la más que olvidada costumbre universitaria (¡Un par de lustros!) de hacer triplete. Exacto: Jueves, viernes y sábado de celebraciones varias por el motivo, que no por la forma: Cerveza y ron.
"Y a mi que me importará su vida", pensarán vuecencias con acierto, recostándose en la butaca, como hacen las Señorías cuando me da por mentar algún artículo de nuestra redicha y olvidadiza Constitución.
El tema es que hoy lunes, con el cuerpo reteniendo líquidos y creyéndome aún ser capaz de dar positivo en un control de alcoholemia, me he inscrito a la Media Maratón de Valdepeñas: Con la intención de ir a ritmo, cubrir el expediente, una carrera más de preparación para los 101 de Ronda y el GTP. Al tran tran que se dice. ¿Y al vino - vino?
Y es que esto del correr coge tintes costumbristas, en el sentido llano del palabro. Vamos, que se le mete a uno en la forma de ser, con sencillez, día a día te define y te acongoja, como lo cotidiano de los gritos de la vecina hablando por el aifón.
Y a un humilde servidor, para mentalizarse, para incitar a la cuerpa al sufrimiento renovando la memoria runner, le da por cambiar la foto de perfil del facebook y por hacer en el mismo un pequeño álbum con fotos de antiguas carreras populares.
Yo ufano y yo feliz, pensando en mi primera media maratón del año con pax romana, pensando en un futuro hacer los 101 como preparación del gran GTP y van y, sin avisar, me comentan una foto del facebook. Alguien que yo creía buen tipo, me dice lo siguiente: "Indecente 1h35'00 usté vale mucho menos :-)" Y no, no me digan que se puede tomar como un piropo eso de usté vale mucho menos, ni la sonrisita final diluye el mal trago. ¡Indecente! ¡Indecente!
No. No tenía bastante con el frente ruso y se me cuelan por Normandía. Aún no he superado el shock de pasar de ¡oh Líder! de Corriendoporelcampo a un simple mierdaseca Líder y a un "niño de la media planta" Aún no he asimilado mi pinchazo final en la inverniza dónde un innombrable se atrevió a considerarse colíder, como si supiera de lo que habla y de la responsabilidad que supone.
Pues eso, ahí estaba yo cuando me dicen, hablando en plata, que o hago una hora y veintitrés minutos en una media maratón o soy un paquete, un líder de pacotilla. ¡Qué me ponga a entrenar, coño!
Además, como los runners somos gente respetuosa y formada me lo plantea como una cuestión moral, desde la perspectiva de la responsabilidad del Líder. Y que voy hacer yo, pues que me he picado como un mal bicho. Y me he picado de la forma que lo hacemos los corredores espirituosos, que diga, espirituales: Me he picado conmigo mismo. ¡Será posible! ¡Uno veintitrés, dicen!

martes, 31 de enero de 2012

Montes raros.

Suena raro madrugar un domingo. Más aún. Ir en coche a la estación de Príncipe Pío en Madrid. Aparcar. Coger un autobús a Segovia. Bajarse del autobús y volver trotanto a través de la Sierra de Guadarrama hasta Collado Villalba. Y tren de cercanías y coche. Suena a pena de galeras y a mili. A reforma de la justicia de Gallardón.
Estos datos objetivos, en apariencia odiosos, os mostrarán su verdadero color en estas dos crónicas del gran SPANJAARD y de CORRIENDOPORELCAMPO, no puedo añadir nada mejor. Si al leerlas, por casualidad, sentís envidia, daos por perdidos.





miércoles, 7 de diciembre de 2011

Subida al Rocigalgo.

Ayer hizo un día como hoy, niebla, humedad, visibilidad justa y necesaria. Nada de horizonte... A no ser que te de por hacer cumbre en el Pico Rocigalgo, el más alto de los Montes de Toledo, en el Parque Nacional de Cabañeros.
A sus 1.444 metros, y bastante antes, no llegaba la niebla, que se iba quedando a nuestros pies, compacta e inmóvil: A un lado cubriendo la llanura manchega y, al otro, dejando asomar la Sierra de Gredos, con sus picos nevados.
Tuvimos la suerte de que la niebla densa no levantó en todo el día y, así, a las cuatro de la tarde tuvimos la suerte ver esto:



Son 18 km, mitad subida y mitad bajada, a los que se puede añadir otros diez si, en vez de salir desde el parking de las Becerras, se comienza desde la carretera. Tenemos entonces una ruta de 28 km espectacular para hacerla en plan trail.
Además, de camino se pueden hacer dos buenos avituallamientos, casi sin desviarse de la ruta de subida, para ver la "Chorrera" y la "Chorrera Chica", que nos harán olvidar que estamos en tierras manchegas.
Tras las chorreras, subiendo, cambia el paisaje para pasar por las llamadas "Cornisas", donde hay que extremar la precaución y, tras cruzar el arroyo, se pasa una zona boscosa que a comienzos de otoño y primavera nos dijeron que era espectacular y especialmente frondosa.
En definitiva, como dicen por ahí´: ¡Qué bonito estaba el campo!
No recuerdo ahora mismo dónde he oído o leído dicha expresión...






P.D.: En el grupo iban unos "Alacranes" (nombre de club) curtidos en rutas bicicleteras, montañeras, "eternalrunnings" y algún corredor popular-campestre con ganas de hacer montaña. La cosa promete.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Crónica infernal.


Aquí estoy, el sospechosamente llamado Líder del cada vez más ilustre C.D.E. Corriendoporelcampo. Un tipo capaz de levantarse un domingo cuando otros se acuestan, a eso de las 6:30 a.m., para dirigirse de Málaga a Tólox (sí, Tólox existe) para hacer, literalmente, el cabra.


Un pueblo blanco anduluz muy bonito y tal y cual, con fuentes termales que no ví, con mucho interés gastronómico que no caté y con el Parque Natural de la Sierra de las Nieves, para desfogue y machaque de los cuadriceps temerarios.
De entrada hubo una cosa, sencilla, pequeñita, que me hizo mucha ilusión: ver el nombre de mi insigne club inscrito en el dorsal. Los toloxeños, o toloxarras, o toloxitences son gente detallista.
De entrada hubo otra cosa, grande y empinada, que no me gustó: Montañas me refiero: No sabía que se podía subir tanto tan de seguido. Del km cero al siete y medio nos aplicaron 750 metros de desnivel positivo con pendientes rondando el 30 %. ¿Qué significa eso en cristiano? Pues que si intentas mantener la verticalidad propia del homo sapiens te caes de culo y que si, por contra, inclinas la cerviz para avanzar parece que husmeas el suelo cual sabueso.
Las fotos no son buenas para apreciar el desnivel. Os podéis hacer una idea viendo en la siguiente, a lo bajo, las hormigas que iban detrás de mí a no tanta distancia:


Sí, son cortafuegos. El 8% del trail iba por ese tipo de terreno bienintencionado pero hostil y, además, ese porcentaje se concentraba en unos pocos metros de seguido y sin respiro. Y como suele suceder en este tipo de carreras, subir se sube mucho pero, por curiosidades orográficas aún sin especificar en el folleto del dichoso trail, no se baja tanto.
Para más inri, era una bajada por sendas muy estrechas, con mucha piedra suelta y por una zona de umbría muy húmeda donde los resbalones eran contínuos, tanto que llegué a echar de menos la subida del cortafuegos.
En fin, que el nombre de "Inferno Trail" está muy bien puesto. Superó en dureza mis expectativas. Pues eso: ¡que el año que viene vuelvo! En lo de la dureza influyó el suceso de que, al ver puesto el nombre de mi querido club en el dorsal, mi responsabilidad de Líder me llevó a calentarme más de la cuenta.
En definitiva, acabé los 19km con 900d+ en 2h34'15'', lo que supone un ritmo por km de 08'07''. Háganse un idea los curtidos en ritmos y en dichas condiciones terrenales del esfuerzo padecido.
Además mi moral runner se reconfortó (por fin, tras la dichosa maratón) al ver la clasificación final pues, si no hubiese estado de 5 a 10 minutos echando fotos del recorrido, me podría haber quedado entre los cincuenta primeros. Mis doloridas articulaciones lo atestiguan.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Recuperación postmaratón (I)

Desde que no leo la "runners world" ando como loco. Nunca he seguido con fidelidad (ni infidelidad) un plan de entrenamiento. Voy al libre albedrío, a ojo de ¿buen? cubero y así he acabado siendo un "corriendoporelcampo" más.
Como no acabé la maratón con las mejores sensaciones (en cuanto a marca se refiere) me pregunté:
¿Dónde pone que no se pueda correr una Maratón Rural a dos semanas de acabar la Maraton con los isquiotibiales y los lumbares contracturados? ¿Dónde? ¿Eh?
Desoyendo a los expertos e, incluso, a los inexpertos, me planté ayer en la salida. Era casi una cuestión de honor: ¿Que se han apuntado los demás miembros de mi idolatrado Club y yo no voy a correr? Cago en...
Como dijo la voz sabia de la prudencia hace poco: "Se nos ha ido de las manos". Amén.
Al final hubo tres bajas en la salida. Dos de ellas por no asimilar bien el trabajo de desestresamiento maratonil de la noche anterior. La descarga de trabajo previo les provocó una palidez en el rostro y una lentitud de movimientos y voz impropios. Eso sí, Quique acudió y su apoyo en la salida y en la llegada fue sobresaliente y comparable a su capacidad de bajar vía cortafuegos. Además, sus dotes fotográficas siguen intactas.




Peor aún peor fue la baja del otro miembro, en ruta, en el km 5, por culpa de una rodilla quejumbrosa.
Yo tenía también mis dudas físicas, los isquiotibiles de la pierna derecha (zona posterior del muslo) eran un arrugado papel de lija y no sabía lo que aguantarían. Fuí prudente, regulé... Y visualicé el escudo orgulloso del club alzándose con otro finisher en una carrera popular más. Al final me salieron unos sorprendentes y decentes 1h35'42'' con poco desgaste.
En fin, al cuerpo no hay quién lo entienda, aunque lo mismo pensará él de nuestra demencia.
Y queda confirmado: en dos domingos voy al "Inferno Trail" (Tólox - Málaga) ¿A qué suena bien eso de "Inferno"? ¿Alguién se apunta?

miércoles, 12 de octubre de 2011

"Be water, my friend" (version 2.0)


Se nos ha ido de las manos.
Que conste que he intentado ponerle a este tinglado denominado C.D.E. Corriendoporelcampo un poso de experiencia, incluso prudencia. Pero si lamentablemente he comprobado que al Presidente le hacen poco caso (o ninguno) al apelado como "oh, líder", o sea, al que escribe, menos caso aún.
Uno intenta llevarles las cuerpas por buen camino, responder a sus dudas iniciáticas (sí, esto parece a veces una secta), y les dice que no es bueno entrenar, nunca (creo que el concepto de "nunca" es bastante claro) más de dos horas de carrera contínua. El otro día se nos descuelga Jorge con 28 lereles en dos horas y media.
Uno les dice que hay que entrenar a ritmos más lentos que al de competición en maratón. Y dos días después de una media se descuelga Quique y me lleva con el gancho puesto, a 5:00 clavados durante doce kilometros.
Y no pongo más ejemplos, pero abundan.
Luego que si se hartan, y se fustigan en el "official blog": Que si están hasta las maratones, o que si la cuerpa les transmite sensaciones raras. ¡No me extraña!
Que sepáis que tenéis al "oh, ¿amado? Líder" con un buen aconjone. Temo que me adelantéis en la segunda vuelta de la maratón diciendo con insidiosa sorna: "¿Y pa'esto tanto?"
¿Dudáis de vuestros ritmos y entrenos?
Cabrones: El ¿amado? Líder se confiesa: Nunca he hecho tantas tiradas largas, ni tantas rutas campestres de tres horacas, ni ritmos de 5:00 tan frecuentes para entrenar una maratón.
No lo diré más: El trote cochinero también existe, se merece un respeto y es más útil de lo que parece.
Y, efectivamente, se nos ha ido de las manos. Un amigo periodista nos va hacer un reportaje de cómo se entrena en plan popular una maratón y, por lo visto, nos va a grabar y todo. Como le contemos la verdad va a alucinar.
Pasar por tantas vías pecurias nos ha comido el seso. Y tan ricamente.

lunes, 29 de agosto de 2011

Corriendo por el campo.

Hoy he sentido un cosquilleo por el estómago. No, ayer no salí por la noche, no era calimocho revenío. Es que al hacer la inscripción para la media maratón de Ciudad Real - Torralba he puesto el nombre de mi club: C.D.E. Corriendoporelcampo.
Si es que eso de correr y campo juntos es cojonudo. Yo creo que por eso los creadores del nombre quitarían los espacios y todo, para que estuviera lo más cerca posible.
Yo, que he sido un freak temerario y banduendo en estoy del running y de los trails, ahora resulta que hago rutas y entrenos con un club.
Y no me refiero a compañías o soledades. Porque siempre he pensado que ese mito de la soledad del corredor de fondo es una soberana gilipollez, porque yo nunca me he sentido sólo corriendo. ¿Quién se siente sólo cuando está haciendo algo que le encanta aunque físicamente no esté acompañado? ¿Alguien habla de la soledad del lector? ¿O de la soledad del piloto de formula 1?
En todo caso los trails, sierras y montes de teta gacha son mucho más agradables en buena compañía.
Pues eso, que tengo club, que cumple con creces ese famoso dicho de "mens sana in cuerpa sana" Donde se cultiva a partes iguales, o incluso desiguales, la mente y la cuerpa. Y que de vez en cuando corremos por asfalto por eso de intentar domesticarlo al cabrón y devolverlo a su ser, y porque nos da la gana, que en la vida hay que hacer de todo y de nada a partes iguales.
Pues eso, el domingo que viene a Torralba zumbándole lo que se pueda, haciendo un esfuerzo supremo por seguir el recorrido de la carrera y no desviarme a algún monte cercano.
Y que conste, no tenemos equipación oficial. Pero es que no nos hace falta.

P.D.: Un enlace interesante: http://corriendoporelcampo.blogspot.com/

lunes, 28 de marzo de 2011

Sin "google earth" qué dura es la vida.


Las piernas ya saben que esto no va en broma. Tras cumplir con las tres primeras del circuito de carreras provincial, en un mes dos medias y un diez mil a medio gas, necesitaba cambiar el asfalto por el campo.
El sábado, nada mejor como toma de contacto que el circuito denominado "de siempre", a saber: de la Universidad, al cruce del montón de piedras para asaltar la Atalaya por detrás (la Atalaya es un monte, que conste), subida a "las rocas", tirar pal camino de "la charca", vuelta por las "tinajas" y de nuevo al cruce del montón de piedras y Universidad. Unos dieciocho kilómetros, creo.
El domingo me fui a la presa del Vicario (la "cola" del pantano se la dejo a otros) decidido a hacer cumbre en algunos de los montes cercanos a Picón. Aquí os dejo el rutómetro:
1.- Vereda del Vicario hasta un cruce encharcado donde se gira a la izquierda en sentido contrario a la vereda que llevábamos.
2.- Tirar para lante paralelo a una valla cinegética haciendo oído por si hay tiros, ya no debe haber caza pero yo no me fío de los cazadores.
3.- Pasar por otro cruce encharcado, manteniendo la referencia de la valla, conteniendo el impulso de saltarla con fe en que no durará mucho y podré girar a la derecha tarde o temprano, y manteniendo a partir de ahora los pies encharcados gracias a los mismísimos del cruce encharcado.


4.- Tirar pa lante.
5.- Donde hay dos postes de madera tomar hacia la derecha, ya no hay valla, sigue sin haber tiros, al frente tomar la referencia de dos montes y el camino empieza a picar.
6.- Subir y subir hasta hacer cumbre en el primer monte, lo que parecían unas ruinas se queda en una simple promontorio rocoso (creo que la llamada "Peña Picón") a su espalda se ve el susodicho Picón, y a su derecha un cortafuegos que lleva a otro monte bastante más elevado.
7.- Seguir el cortafuegos y luego campo a través hasta el monte más alto y sentarse en el vértice geodésico.


8.- Bajar todo, todo campo a través, hasta toparse con la valla cinegética.
9.- Bordear la valla y hacer los puntos 1 a 5 a la inversa.
Creo que unos catorce kilómetros de puro trail.
Están increíbles los márgenes del Guadiana, y encima no tuve ninguna bronca con cazadores o motoristas.
El próximo sábado habrá que cambiar de sitio y aumentar la distancia, que esté año termino "la de navacerrada" como sea.
P.D.: Aviso a otros blogeros: Necesito desempolvar mi frontal.

martes, 8 de febrero de 2011

Para, normal.

Parece ser que en estos tiempos de alta velocidad y tecnología punta y tecnología desfasada y vuelta a la tecnología punta, lo que vende son las exageraciones, eso sí, mezcladas con eufemismos. Y hoy no voy a por el "nuevo" periodismo deportivo. Resulta que todos queremos ser muy originales pero, más aún, políticamente correctos. Todos muy liberales, modernos, transgresores, modernillos, liberados, ocurrentes. Pero sin pasarse, luego todos vestiditos de Zara y Adolfo Domínguez.

La libertad de cada uno ya no termina donde empieza la del otro: aspira al infinito y, en todo caso, termina en la sanción legal de lo que no nos gusta de los demás. Y ya todo se mete en una Ley, o en un Real Decretísimo, incluso el espacio aéreo de la mosca cojonera. Y la democracia se ha asimilado como la autosuficiencia de cada individuo para convertirse en un pequeño dictador. Y el deporte nacional ya no es el chismorreo sino, directamente, tocar los huevos. Espera Ramón, que te pierdes, vete al caso concreto.

Confieso estar suscrito vía e-mail al boletín electrónico "casadellibro.com", cosa que yo creía medio seria y útil para estar informado de novedades y curiosidades bibliográficas por si me da por leer. El otro día me sorprendieron vía spam con una publicidad o promoción demoledora: "LLEGA LA AUTORA REVELACIÓN DEL GÉNERO ROMÁNTICO PARANORMAL"

Llevo dos noches sin dormir.

Yo que creía que los géneros literarios eran el lírico, el épico y el dramático, o el narrativo, el poético... Pensaba yo en conceptos y no en ocurrencias marketingnianas. Pero esto, dentro del contexto actual, no me sorprende.

Mi sorpresa la dedico en especial al SUB-SUBGÉNERO inventado: el "romanticismo paranormal" Mi limitada imaginación no llega a entender romanticismo alguno entre "entes": cosas o supuestas cosas no calificables como seres humanos vivos. No, no peco de inocencia en este caso, que ya sabía yo que los sentimientos, o algo parecido, se venden en tiendas de todo a cien. Esto es otra cosa: estas idealizaciones amorosas paranormales ya son ganas de trasroscar el concepto de "cazafantasmas".

Bueno, quizá sea culpa mía, y me he liado con una interpretación excesivamente literal. Quizá el creador del SUB-SUB-SUBGÉNERO citado haya intentado hacer una ocurrencia irónica y descreída afirmando supuestamente que todo lo romántico es paranormal, lo cual tampoco me sorprende en el actual contexto posmoderno de "mujeres hombres y viceversa"; he de concederle al redactor en este punto una leve sonrisa si esa ha sido su intención, pero nada más.

Creía yo que esto de idealizar el amor (independientemente de los resultados que dé, ese es otro tema) es decir, esto de que cada uno creemos nuestro propio concepto de amor y lo apliquemos a quién queramos y cómo lo queramos (no empecéis con fabulaciones libidinosas que estoy en plan filosófico, leches) era algo exclusivamente humano, y de las pocas cosas que merecen la pena.

En fin, que he decidido estar una temporada sin leer salvo lo estrictamente necesario, y yéndome a montes varios (y no muy lejanos como decía el ya caricaturesco Aznar) a entrenar los 110 del GTP2011. Seré yo el loco, pero no imagináis lo a gusto que se está a 2.000 metros de altura, de noche, reventado de andar y solo. En esos momentos las exageraciones eufimísticamente originales y demás patrañas no existen ni como vago recuerdo.

Con el siguiente párrafo trato de anticiparme a un posible futuro cercano, que parece de ciencia-ficción, pero cosas peores hemos visto ya. Aviso a navegantes:

Sancionen, malversen los caudales públicos, no dejen fumar y cobren impuestos por ello, no dejen ir sin camiseta por un paseo marítimo, no dejen llevar sueltos a los perros en un monte, pónganle puertas al campo y al mar si quieren, denle un premio ondas a Jorge Javier Vázquez, cambien CNN plus por Gran Hermano 24 Horas, pongan zona azul hasta en el barrio de San Martín de Porres, pongan cámaras en las calles, sigan preocupados por decorar las rotondas, dejen a Batasuna presentarse a las elecciones, sigan buscando a Bin-Laden, creen una nueva burbuja inmobiliaria con la que estafar a los ciudadanos, aumenten prestaciones sociales y generen paro al mismo tiempo... Hagan todo eso y más, que se les da a ustedes muy bien, pero dejen en paz el romanticismo, que como este recién inventado SUB-SUB-SUB-SUBGÉNERO se convierta en tendencia, luego llegue a ser "trend-topic", luego siga creciendo la bola, luego llegue a oídos o al hocico de la Ministrísima Pajín y decida entonces hacer una ley sobre el romanticismo la hemos cagado o, mejor dicho, la habremos jodido.

En lo que ha quedado uno, ¿por criticar los tiempos que corren me he llegado a convertir en romántico?

Lo dicho, me voy, que me largo a trabajar y a entrenar, a correr, con la bici, a los montes no muy lejanos, quizá encuentre yo las armas de destrucción masiva sin querer... Y en junio me piro a la Sierra de Madrid a convertirme en naturaleza por unas horas, que sale barato y no da resaca. Efectivamente, estoy loco pero es que...



P.D.: Escrito por un ciudadano/abogado/lector/corredor/animal cansado de las discusiones absurdas, las quejas inmotivadas, los cantos de sirena, los clientes del turno de oficio despechados, los rumores de vida en Marte, el sensacionalismo, los tertulianos vociferantes, el marketing bastardo, aquellos jueces que van de pistoleros, las iniciales por personas y demás parafernalia que como se convierta en camino acabamos en el abismo.

domingo, 11 de abril de 2010

I Gran Trail Peñalara.

La X Bandera de la Legión está en Afganistán (ese lugar donde hay una guera que no es una guerra representando a una nación discutida y discutible) y en consecuencia no va a poder organizar los 101 de Ronda este año 2010. Lástima, quería repetir. Ya que no puede ser, he decidido empeorar la situación, algo que siempre es posible. En vez de 101 km que sean 110, y en vez de 1.800 m de desnivel positivo que sean 5.100. Más abajo está el perfil y el mapa de algo llamado Gran Trail de Peñalara (3-4 de julio en Navacerrada) Se superan los 2.400 m de altitud, y hay un límite de 30 horas para finalizar la prueba. No me preguntéis porqué me he inscrito, ni porqué no prefiero irme a la playa o al Congreso de la Abogacía Joven de Barcelona, que coincide en fechas. Aún estoy intentando responder a esas preguntas, si saco algo en claro ya os lo diré. De momento me atrae por el simple hecho de no saber si soy capaz de hacerlo y por pasar la noche recorriendo la montaña con la simple luz de mi frontal. Mientras tanto voy a ponerme a entrenar.




lunes, 25 de mayo de 2009

Allanado he llegado.

A veces cuesta coger el coche, pero más pesado sería no tener que cogerlo nunca, siempre entre cuatro paredes. Así, con esa justificación optimista y la banda sonora de Barrio Sésamo en la radio, he partido esta mañana a Alcázar de San Juan, pensando en la gotera maldita y en las arquetas juguetonas. Y dado que era fiesta local en Ciudad Real, sin expectativa de pisar un despacho a la vuelta, he echado la bolsa de deporte al maletero, por si acaso. Sería que ya tenía la mosca detrás de la oreja.
Llamada del procurador.
- La parte contraria acaba de presentar un escrito de allanamiento, ¿dónde estás?
- Pues que bien, digo, estoy aparcando. Pues que bien, ¿quién es la compañera?
Compañera es un decir. Subo al Juzgado, me encuentro a la perito por la escalera igual de mosca que yo, vaya tela, ya podía haber avisado, y esto, al menos se ha ganado, y lo otro. Ya que estoy pues cojo una copia del escrito de allanamiento y pregunto por unos juicios de faltas, y hablo con un par de compañeros, y me acuerdo de la estirpe maldita de la plana letrada allanada, y hablo con el procurador de las zapatillas de estar por casa. Qué gracia.
Quince minutos contados desde que aparco hasta que vuelvo a coger el coche. A los de la zona azul ni siquiera les ha dado tiempo a multarme. Después de esta parida judicial, gracias a la compañera a la que voy haciendo vudú telepático, se te queda sensación de vacío espiritual, de kilómetros perdidos, de viaje banal. Pero no, hoy es fiesta local, y no pisaré ya ningún despacho... y tengo la bolsa de deporte en el maletero.
Pienso, me vuelvo dando un rodeo por Ruidera, cincuenta minutos más de coche, pero hace poco pasé por allí y un camino al otro lado de la orilla chiringuetera tenía buena pinta... Cincuenta minutos más de coche que hacen provechoso lo que habrían sido dos horas de volante absurdas.
Y dos horas y media andando, que gusto, en silencio, llegando a agradecer el allanamiento que me ha hecho cambiar los elocuentes chirridos de la allanada por los pájaros y el viento.
Al volver a casa ya no tengo la cara de imbécil con la que salí del juzgado, y ya no me acuerdo de la agraciada compañera, aunque ella, quizá, algún día se acuerde de mí. Y, en el fondo, he tenido mi día de fiesta, que la cabra tira al monte, auque sea para hacer doce kilómetros.




sábado, 23 de mayo de 2009

Llegar ya vale en los cientouno (2ª parte)

Hablando con la gente de esto de los 101 me siento como un extraterrestre tarado. Algunos me han preguntado que cuántos lo hicimos, que si más de veinte, o de cincuenta, o de cien... Vaya, lo que hace que estas cosas no salgan en la tele, aunque sea en los espacios de sucesos o de zapping o de estupideces varias. Os aseguro que hubo una afluencia digna del mejor botellón. A lo largo de ciento y un largos kilómetros una cosa os digo: ¡no estuve solo! Ya han salido las clasificaciones y, si no os creéis lo que os digo, podeís consultar el siguiente enlace.


Los atletas inscritos en marcha fuimos 3.245 (si sumamos a los de duatlón y a los señoritos de la mountain bike hubo un total de 7.290) En la salida habría alguno menos, pues siempre algún inscrito por motivos varios no puede ir a la prueba. Pongamos que salieramos cien menos, 3.145 marchadores.
Cuál ha sido mi sorpresa cuando he visto la cifra de llegados a meta: 2.095. Más de mil retirados, aproximadamente un tercio de los participantes, y eso que las condiciones climatológicas no fueron excesivamente duras. Salvo de 16:00 a 18:00 horas, cuando el calor hizo aparición en una de las tres subidas más fuertes del recorrido, y muchos cayeron a la sombra de las cunetas. Fue sobre el kilómetro 38 y yo también lo pasé mal, entre otras cosas porque se me terminó el agua, y por un momento pensé que quizá no llegase a la meta. Pero fue sólo un momento.

A estas cosas se va, como dice nuestro ilustre paisano José MOTA, a aberroncharse contra el rocaje vivo. Si hay que ir se va, y se va con el espíritu adecuado o uno se queda en casa. Cuando la fatiga y el calor se mezclan no te quedan recursos para pensamientos muy abstractos, y si se va pensando en dar un paso más, y luego otro, y otro, no te queda hueco para pensar en nada más, ni siquiera en retirarte. Y otro más. Yo seguí adelante y, por esta vez, me salió bien.
Mi puesto definitivo en la clasificación general de marcha ha sido el 921. El de mi categoría, "senior civil" no lo sé exactamente por un error en la fecha al hacer la inscripción, no sé por qué motivo, pero viendo los puestos anteriores calculo que será sobre el 170. Como siempre sucede en estos eventos los veteranos (mayores de 35 años) superan en cifra a los senior, y quedan en mejores posiciones.


Y una curiosidad, dentro de la división de categorías entre "civiles" y "militares", tanto en categoría senior como en veteranos, los civiles quedamos de forma general en mejores puestos que los militares, sorpresa, sorpresa, y es que Spain is different y nos va el dos de mayo y echarle cojones a destiempo.
Eso sí, no conozco Ronda más allá del polideportivo donde dormí (la madre que parió al corneta...) el campo de fútbol de donde salío la marcha y el Parque de la Alameda a donde llegué. A la salida vas mirando el suelo, pues es cuesta bajo, bastante pronunciado, y rodeado de miles de marchadores que salen nerviosos y más rápido de la cuenta. A la llegada vas con la cabeza gacha porque no puedes levantarla, y vas intentando mover los pies aunque sea por telepatía, izquierda, derecha, iiiizquieeerda, deeeerechaaa; ahora otra vez el izquierdo, y ahora venga, derecho, puedes un poquito más. Arriba y luego abajo. Que ya queda poco.
Si me preguntáis si Ronda es bonito y os mando a la mierda espero que sepáis entenderme y disculparme.




miércoles, 20 de mayo de 2009

Algo más de 100 kilómetros y algún convencionalismo (1ª parte)


Puedo decir que he recorrido 101 km en 18 horas y 11 minutos y 6 segundos, según el "diploma de cientounero" que me dieron en la llegada, monte arriba, monte abajo, por caminos infames, por la Serranía de Ronda que casi se nos hizo pequeña. Suena exagerado, pero depende de cómo se mire.
En el momento de la llegada me pareció una prueba más dura que la maratón, sería por la fatiga acumulada durante el día y la noche de forma contínua, donde influye hasta el sueño de llegar a meta más allá de las 5 de la mañana. Pero luego comprobé que no es así, pues se recupera antes, ya que el desgaste muscular es menor marchando que corriendo. Aunque, como todo, supongo que depende del nivel de exigencia con que uno lo haga, porque hay fieras que la hacen casi entera corriendo; pero yo a esto fui sin entrenamiento específico, tranquilo, por curiosidad, a disfrutar.
Y, como digo, depende de como se mire el cansancio, o con que se compare. Por ejemplo, he terminado menos cansado que en un día/noche al 100% de fiesta, feria, boda o similar, que en hacer estos 101, también al 100%. Y eso que he de añadir el viaje de ida y vuelta en coche y el dormir la noche anterior y posterior en plan campamento legionario, con toque de corneta incluido, la madre del corneta...
Distintos tipos de marcha, no más, sin poner ni quitar méritos a uno y otro. Entiendo que suene a locura lo de los 101 y no otras cosas, pero... Pero el cansancio que te dejan los 101, una vez se pasa el agarrotamiento inicial, es plácido, agradable y mentalmente os aseguro que el relax es total, será porque uno se queda al filo del coma inducido o porque las neuronas se quedan fritas al sol a pesar de la gorra, o porque se sorprenden de su propia locura, o porque tratan de ignorarte para que no se te ocurra otra vez hacer lo mismo. Pero el alivio es absoluto.
Hacer los 101 suena a burrada, lo entiendo, pero no será tanto, o se ajustará más a lo que somos que otras cosas, pues os aseguro que la resaca de estos 101 no ha sido la peor de mi vida, por algo será. Incluso si no fuera por las dos malditas ampollas nadie diría fuí a Ronda.
Desde luego es una prueba donde el reto psicológico supera al físico. Creo que la sensación de casancio y fatiga que tenía en el kilómetro 45 era poco inferior a la que tuve en el 70 o en el 100, la diferencia está en querer seguir o no. Llega un momento de no retorno en el que, salvo lesión o desfallecimiento absoluto, el cuerpo es inercia y la cabeza una mezcla de pensamientos absurdos y confusos (que mejor no reproduzco en el blog) que es lo que te puede llevar al abandono. Tirarte casi toda la noche con la simple luz de tu frontal entre el monte y ver Ronda arriba, que nunca llega, subiendo, subiendo y subiendo.


Aun no han colgado la clasificación, no sé como quedé, tampoco me importa demasiado, aunque el orgullo que llamamos curiosidad lleva a que todos al final la miremos y si creemos que hemos quedado bien lo contemos por ahí. De momento sólo sé lo que pone el "diploma de cientounero" que me dieron al llegar: posición nº 43 de la categoría "marcha civil" (no sé cuantas categorías había ni cuál será el puesto global...) Un promedio de 10' 48'' el kilómetro y 18 horas 11' y 6'' de tiempo total, aunque en mi crono me salen dos minutos menos, porque hasta que se sale y luego, cuando llegas, hasta que pasas el control de meta hay un pequeño desfase.
Por cierto, muchos compañeros de camino dijeron que en sus gps y demás cacharros salieron entre 3 y 4 kilómetros más, cuestión que confirmaron algunos miembros de la organización con la boca pequeña por un cambio obligado de última hora por no sé qué motivo. Menos mal que los legionarios intimidan con su simple presencia, porque cuando me enteré de ese alargue me dieron ganas de hacer un cochifrito con el carnero.

http://www.lalegion101.es/