martes, 27 de mayo de 2008

Un día en el campo.

Cazar debe ser una de las cosas más instintivas que puede hacer el ser humano. Yo, de momento, me conformo con correr sin pegar tiros y con rascarle la barriga a mi perro. A mi no me gusta, nunca me ha gustado, y por supervivencia no me he visto en la necesidad. Eso sí, profesionalmente la caza la tengo muy presente: atropellos, tiros, accidentes. Es un mundo con muchos tópicos; una actividad, una afición (no la considero un deporte) de mucho riesgo. Un tiro debe hacer mucho daño. Un compañero de caza puede ser tu peor enemigo. Y muchas veces lo es. En una milésima de segundo te la juegas: o te llevas la preciada pieza o te llevas pesadillas e insomnio de por vida o no te llevas nada. El otro día, en un pueblo perdido de nuestra provincia, ví lo segundo en los ojos de un cliente. No resultó nada agradable. Había maleza, un matorral enmedio, el animal se dirigió donde no suele hacerlo, y cuando se quiso dar cuenta todo estaba lleno de sangre. Sangre humana.

Nunca me ha llamado la atención cazar, no me gusta, nunca lo he hecho, y el otro día me ratifiqué en mi intención de no hacerlo. Pero, nos guste o no nos guste la caza, no hay que caer en tópicos ecologístas de bondades supremas y cambio climático: cada vez compruebo que los cazadores, guardas y encargados de los cotos son gente noble. Buena gente. Algunos con los ojos escarchados de por vida.

5 comentarios:

raul rodriguez dijo...

..pues en la gran cacería-montería es aún peor 6000 euros por un puesto barbours engrasados range rovers y señoritos bebiendo desde el alba..pufff
no te castigues por el abandono me parece lo más ormal del mundo

Mr. Hyde dijo...

De pequeño asistí a alguna que otra montería, pero nunca me animé a pegar tiros. De cualquier forma, este post me recuerda la gran película de Carlos Saura "La caza" (1965), que les recomiendo.
Y en plan más simpático "La escopeta nacional" de Berlanga.
Saludos!

Néstor Aparicio dijo...

Últimamente había sentido cierta simpatía por los cazadores, pero fue llegar el invierno y encontrarme todos los caminos cerrados por los cerriles de los cazadores, malencarados, peligrosos y amenazantes...
No sé, no sé.

jegarmimo dijo...

CAZAR MALO PESCAR PEOR Y BUSCAR ESPARRAGOS POR EL ESTILO.

VIVA EL ASFALTO Y LA TELE.

A TOBIAS LE ENCANTA EL CANAL CAZA Y PESCA Y NO NOS DEJA VER OTRA COSA EN EL PLUS.

R. Gª. ALDARIA dijo...

Hay de todo, claro, desde la gran cacería-montería hasta los cotos de tierras comunitarias en los pueblos. Y tampoco debe ser lo mismo verlos en el Juicio de buenas o acojonados, por que les interesa, qye verlos escopeta en mano cerrando un camino...
Deja a Tobias con el caza y pesca tranquilo, que como vea el playboy ya no salgo vivo.