viernes, 16 de septiembre de 2011

Tontunas del correr (II)

Un astronauta no necesita tantas cosas como un corredor aficionado. Yo no sé como no nos ponen la meta en la luna, ¡nos lo merecemos!
Yo de momento me conformo con:

1.- Calcetines técnicos marca "lurbel" con "coolmax" y sin costuras. Válgame.
2.- Zapatillas neutras "nike". Se les puede poner un sensor en la suela para el Ipod y no sé qué más. A tanto no llego.
3.- Reloj "garmin" con pulsómetro y gps.
4.- Banda pectoral, para el pulsómetro se entiende.
5.- Gorra, pantalón y camiseta, superusadas y superviejas para evitar roces impuros. Eso sí, todo desgastado pero "técnico".
6.- Y ahora, a probar las medias de compresión.

Pues esto no es nada comparado con otros energúmenos, que parecen el escaparate de un bazar chino o el hombre orquesta. Aunque mis modas preferidas siguen siendo las clásicas: cintas de algodón y colorines en la cabeza (en plan jugador ochentero de la NBA), las riñoneras sonajero (mejor no preguntar qué llevan dentro), los calcetines blancos a media tibia y las muñequeras (¿para qué cojones...?)

Aunque lo mejor siempre se lleva dentro. No hay nada como un corredor llegado a meta, que se quita la camiseta... Y nos muestra sus pezones protegidos con unas tiritas o unas pequeñas gasas o esparadrapos. ¡Yo que creía que la censura murió con Franco!

En fin, y cuando llega el invierno... Para eso habría que escribir veinte entradas más.

jueves, 15 de septiembre de 2011

Tontunas del correr.

El mundo del correr es un sin vivir. Antes con unas zapatillas, una camiseta de tirantes de algodón y unos calzoncillos de colores se ganaban medallas olímpicas. Ahora, cualquier popular, tal cual él susodicho que escribe, adquiere un nivel progresivo de tontunas que no tiene fin.
Como correr no corro demasiado, con algo habrá que entretenerse.
Odio correr con música, he llegado a correr maratones sin cronómetro... Pero mi vena purista parece que ha terminado.
Esta es mi última adquisición:



El cacharro se llama media de comprensión y las venden a pares, una por pierna básicamente. Eso sí, como tengo un gusto refinadísimo me la he cogido en negro, que el rojo canta mucho.
No sé si realmente tendrá amortización este gasto de 29 euros. Al menos he atinado con la talla, porque mi constitución de pata ancha y corta me llevaba a tener dudas sobre la misma. Una duda tan amplia que iba desde la talla S a la XXL.
Al final la M ha sido idónea y, efectivamente, la pantorrilla parece ir más sujeta y la sensación es confortable. Pero la pregunta es: ¿Se traducirá eso en segundos o minutos de mejora? Si es así, ¿cómo sabré si es por las medias o por beber menos cerveza?
Ya os diré algo, si hay algo que decir.

martes, 6 de septiembre de 2011

Lo esperado.

Decía el tres de agosto en la entrada de más abajo de irónico título "¿Qué dirá la sentencia?" lo siguiente:
"... por eso, supongo, que mi cliente saldrá condenado, aunque espero que a menos que lo solicitado de contrario.
Un puñetero detalle de educación que recibo en una espera judicial se termina convirtiendo en un indicio claro de parcialidad"

Pues eso, me han notificado la sentencia y, efectivamente, han condenado a mi cliente a mucho menos de lo solicitado de contrario. Lógicamente el alcalde conocerá al juez, y ambos, y entre sí, y a la recíproca, al concejal denunciante. Lo cual, por supuesto, no habrá influido nada en el fallo. Aunque se condene por una falta de lesiones cuando el informe forense dice que no hay lesión y no digo más que me caliento.
Piensa mal y acertarás. Que suspicaz me estoy volviendo, leches.
Curioso también que un Juez de instrucción dedique nueve folios a una sentencia de un minúsculo juicio de faltas. Sí, habéis leído bien: nueve folios.
Mucho más curiosa es la rapidez en dictar la meritada sentencia. El juicio el veintiséis de julio, la sentencia con fecha cinco de agosto y me la notifican hoy. ¡Ni un maldito juicio rápido!
No me sorprende nada, esto es España, un pueblo pequeño de España, y aquí todos sabemos de todo. Curiosa forma de canalizar el inconformismo la de nosotros los "ejpañoles".
¡Qué bien me lo voy a pasar haciendo el recurso!

lunes, 29 de agosto de 2011

Corriendo por el campo.

Hoy he sentido un cosquilleo por el estómago. No, ayer no salí por la noche, no era calimocho revenío. Es que al hacer la inscripción para la media maratón de Ciudad Real - Torralba he puesto el nombre de mi club: C.D.E. Corriendoporelcampo.
Si es que eso de correr y campo juntos es cojonudo. Yo creo que por eso los creadores del nombre quitarían los espacios y todo, para que estuviera lo más cerca posible.
Yo, que he sido un freak temerario y banduendo en estoy del running y de los trails, ahora resulta que hago rutas y entrenos con un club.
Y no me refiero a compañías o soledades. Porque siempre he pensado que ese mito de la soledad del corredor de fondo es una soberana gilipollez, porque yo nunca me he sentido sólo corriendo. ¿Quién se siente sólo cuando está haciendo algo que le encanta aunque físicamente no esté acompañado? ¿Alguien habla de la soledad del lector? ¿O de la soledad del piloto de formula 1?
En todo caso los trails, sierras y montes de teta gacha son mucho más agradables en buena compañía.
Pues eso, que tengo club, que cumple con creces ese famoso dicho de "mens sana in cuerpa sana" Donde se cultiva a partes iguales, o incluso desiguales, la mente y la cuerpa. Y que de vez en cuando corremos por asfalto por eso de intentar domesticarlo al cabrón y devolverlo a su ser, y porque nos da la gana, que en la vida hay que hacer de todo y de nada a partes iguales.
Pues eso, el domingo que viene a Torralba zumbándole lo que se pueda, haciendo un esfuerzo supremo por seguir el recorrido de la carrera y no desviarme a algún monte cercano.
Y que conste, no tenemos equipación oficial. Pero es que no nos hace falta.

P.D.: Un enlace interesante: http://corriendoporelcampo.blogspot.com/

miércoles, 3 de agosto de 2011

¿Que dirá la sentencia?

Hoy, charlando con un compañero del juicio de faltas comentado en la entrada anterior, me he dado cuenta de que, a veces, demasiadas, soy un iluso. No sé si inocente o iluso, pero creo que ambas cosas no pegan con ser abogado. Hoy me siento poco perspicaz, serán las fechas, o el dos mil once en general.
He caído en la cuenta (eso sí, yo solito) de que la atención del Juez de que esperásemos mejor en el bar que en el pasillo de pie vendría motivada, no por un mínimo de educación que debiera ser lo habitual, sino porque venía como testigo el Alcalde de la localidad, y porque el denunciante era un concejal. Me cachis.
Y me extraña que Juez, Concejal y Alcalde no se conocieran de antes, y que incluso tengan una relación cordial. Que presidan las procesiones del pueblo y disfruten de distendidas sobremesas entre paso y paso. Que vayan juntos a los toros, tendido de sombra por supuesto.
Por eso, supongo, que el Juez me cortó cuando empecé a preguntar con cierta inquina e ironía al Señor Alcalde, que como político demostró su pericia en respuestas vagas e imprecisas.

- Entonces, ¿una persona le reconoce los hechos y usted denuncia a otra? ¿Por qué denunció usted cuando no era el perjudicado? ¿Por qué su Policía local no detuvo a la persona que reconoció el empujón, y sí a la que usted y su concejal dijeron? ¿Y usted sabe que su Policía local y la Guardia Civil tienen la obligación de perseguir los delitos de que tengan conocimiento, que una persona reconoció el empujón, no le hicieron caso y detuvieron a la que ustedes quisieron y que eso constituye un delito?

Pues todo eso no venía al caso, porque dicho Alcalde comparecía como testigo y no como denunciante. Claro, claro.
Y por eso, supongo, que mi cliente saldrá condenado, aunque espero que a menos que lo solicitado de contrario.
Un puñetero detalle de educación que recibo en una espera judicial se termina convirtiendo en un indicio claro de parcialidad.
Al menos ya me han pagado.

P.D.: Joder, en esta profesión hasta el cobrar se convierte en un acto de resignación.

miércoles, 27 de julio de 2011

Una coca cola light.

Ayer, por ser hasta la fecha el día más caluroso del verano, y por ser mi cumpleaños, me tocó disfrutar de coche, aire acondicionado, sudor en la espalda y en el trasero, corbata, toga, prisas, juicio de faltas intenso y, además, en la supuesta cuna del Quijote. Y lo de disfrutar no lo digo con segundas ni con ironía, que me va la marcha. En un lugar de La Mancha. Pasé una envidia terrible viendo las carreteras y caminos adyacentes plagados de ciclistas, incluso algunos con alforjas haciendo, supongo, la ruta del quijote.
Recuperé sensaciones perdidas por mis cambios laborales pero hubo una cosa totalmente novedosa y que me mantiene en estado de shock.
Estábamos citados a las 10:45 horas. Los dos juicios anteriores estaban aún pendientes, siquiera había comenzado el primero, y con los clientes, testigos y procuradores estábamos de cuitas horarias sobre si llegaríamos a casa a comer, a merendar o a cenar.
A las 10:48 horas nos llama el Juez. Dos ideas me vinieron a la cabeza: o va a adelantar nuestro juicio porque los otros se suspenden o nos va a instar a llegar a un acuerdo, lo cuál es improbable en este tipo de procedimiento. Nada de eso. Milagro: nos comunica muy amablemente que los dos juicios anteriores están pendientes de conformarse con el Fiscal, que disculpemos el retraso, que comenzaremos sobre las 11:20 y que hasta entonces podemos irnos a tomar un café.
- Pues muchas gracias Señoría, es todo un detalle por su parte.
Aún dudo si fue verdad.
Al salir le mostré tal incredulidad o sorpresa a la procuradora que hasta el cliente se me acercó a preguntar si es que pasaba algo malo.
- No, ¡que va! Tranquilo, lo único es que te va a costar invitarnos a todos a una coca cola.
Y aún quedaba lo más sorprendente.
- ¿No sabes de quién es novio o marido este Juez? - Me preguntó la procuradora, armada de ciento y un mil cotilleos.
- No, no tengo ni idea - Le contesté con mi coca cola en la mano.
- De la Jueza de ese otro lugar de La Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme.
- Ostras... Pero... Si a esa sólo le falta ponerte a hacer flexiones mientras esperas o, incluso, ponerte unas orejas de burro y de rodillas contra la pared, sosteniendo con las palmas de las manos hacia arriba cinco tomos del Aranzadi.
- Pues sí, así es - Afirmó satisfecha sintiendo como sus chismes enredaban la madeja de la crónica rosa judicial.
- El amor es lo que tiene.
- Sí, no hay quién lo entienda.

jueves, 26 de mayo de 2011

¿Oportunidad perdida?

Sin ánimo de crear mayores polémicas sobre el "Movimiento 15-M" o "Acampada Sol" (que ha resultado muchísimo más respetable en el fondo de lo que creí en inicio) reviento si no hago dos breves comentarios sobre las propuestas, o reclamaciones o líneas de debate casi coincidentes tanto de la Asociación "Democracia real ya" como de la "Asamblea General de Acampada Sol", a saber: reforma electoral, separación efectiva de poderes, lucha contra la corrupción, mecanismos de control ciudadano.
Es decir, se reclama profundizar en la representación y control ciudadano, y mejorar los controles y contrapesos de los poderes públicos. Pues bien:
1) Si estos son los contenidos reales de las protestas, veo excesivo, pomposo y desproporcionado lo de "revolución", "spanishrevolution" o algo similar, y demuestra que poco o nada tiene que ver con lo sucedido en Egipto, Libia, etc.
2) No entiendo y me decepciona que después de tanto tiempo y tanta asamblea no concreten ninguna propuesta en el aspecto económico ni precisen más las propuestas políticas que son absolutamente genéricas. Y tampoco entiendo que estas reclamaciones que se pueden resumir en "más y mejor democracia" (y que comparto dentro de su generalidad) y que tienen una clara orientación liberal se traten de capitalizar en alguna parte, aunque sea de forma meramente estética, por grupos filocomunistas, antisistema o anarquistas. Me parece una contradicción brutal que no beneficia en nada a dicho movimiento ciudadano.
Ya veremos que pasa con todo esto, si es que al final pasa algo.