Nos hemos apretado dos medias maratones como dos soles en dos semanas, con una burrada montañera de 24 km entre medias (nunca mejor dicho esto de entre "medias", que sutil estoy)
Más allá de los tiempos, que tampoco están mal, lo mejor están siendo las sensaciones en la recuperación. No me siento nada cascado (de piernas me refiero, que ya os veo venir) Y mejor aún: la media de ayer la hice poco más rápido que la primera (suele suceder al contrario por los tiempos de recuperación) Y que ayer mismo hice la segunda vuelta cuatro minutos más rápido que la primera. En definitiva, buenas sensaciones en cuanto a coger fondo se refiere.
¿Podré hacer la maratón completa en poco más de tres horas veinte minutos? ¿O en poco menos?
Por cierto, como bien saben los miembros (con perdón) del C.D.E. ayer estrené mi camiseta de los 101 de Ronda, que desde el 2009 dormía doblada en el cajón de los recuerdos. A veces hay que sacar las cosas viejas y tirar algunas nuevas.
No sé si repetiré la experiencia. Acabé cansado de oír vivas a la Legión y similares estupideces. ¡Con lo bonito que es el carnero legionario que llevo dibujado en la espalda! Aunque, bien visto, era una motivación extra para correr más rápido, casi huyendo de los exaltados patriotas.
Llegué esprintando a meta por ese motivo.
