miércoles, 8 de febrero de 2012

Alabado seas, Garzón.

No soy objetivo, ni lo pretendo, y además lo digo: Garzón nunca me ha caído bien. Debe ser algo genético: No me caen bien los iluminados, los vehementes, los moralistas, los del afán de protagonismo. Garzón lo ha sido y lo será.
Es un tío singular que aúna la condición de juez, de político frustrado y de conferenciante de atrapa un millón. Que dentro de poco tendrá alguna calle a su nombre y se le hará una estatua, o dos. Es un tío que, ridículo entre los ridículos, se cree envidiado y por ello perseguido.
Aún no salgo de mi asombro. Hoy, en su derecho a la última palabra como imputado, ha citado a Kant, gran síntoma de humildad del muchacho. Y así ha dicho sin sonrojo que "el Tribunal del hombre es su conciencia". ¡Qué bonito! En mis próximas conclusiones de un juicio penal lo diré a voz en grito.
Más allá de que sea una sentencia discutible, no tendría mayor relevancia si la hubiese dicho Camps, Del Nido, o cualquier otro imputado del Spain is different. Pero lo ha dicho un tipo que además de imputadísimo es Juez, y que se ensalza de dicha condición. Un tipo que ejerce la jurisdicción, que ha estimado y desestimado, absuelto y condenado. Que ha mandado a prisión a muchos imputados.
Y no se le ocurre mejor conclusión respecto a su condición de imputado que deslegitimar, en sentido amplio, la función de los Tribunales que él mismo representa.
Si, efectivamente, el tribunal del hombre es su conciencia, ¿Para qué queremos pagar con dinero público a jueces como usted? ¿Para qué queremos garzones? ¿Para qué necesitan garzones las victimas del franquismo? ¡Viva la conciencia!
Imagino la escena del próximo juicio en el que Garzón sea presidente de un Tribunal de Justicia, quizá en las Islas Caimán, y le presenten una excepción de falta de competencia y jurisdicción, porque el imputado de estilo batasuniano diga no reconocer al Tribunal porque a él sólo lo juzga su propia conciencia.
De Juez estrella a Juez afantochado de sí mismo. Lo peor de este tipo no es que sea un Juez mediático, sino que se considera un Juez mesiánico. Y desde su cúspide no ve sus graves contradicciones o, mejor dicho, gilipolleces.
Quizá es que él se considera el único capacitado para juzgar a los demás. Quizá lo que quería decir con su cita de Kant, que soy un mal pensado, es que es sólo su conciencia, y nada más que su conciencia, la capacitada para juzgar a los demás. Este Garzón se ha puesto de un divino de la muerte. Yo lo criogenizaba o lo clonaba y ponía a uno igualico a él en cada sitio puñetero, que diga, togado.
Este tío está empeñado en fabricarse su propio y ridículo muñeco del guiñol.
A punto está de conseguirlo.

lunes, 6 de febrero de 2012

Uno veintitrés, dicen.

Llevo ocho días de relativo relax deportivo. Dos días de entreno funcional, dos sesiones suaves de bicicleta estática. Pues qué bien, ¿no? A algunos les parecerá mucho, pero con el cuerpo curtido en trails varios e INVERNIIIZAS pues, se harán a la idea, sabe a poco.
Además, del tirón, retomé la más que olvidada costumbre universitaria (¡Un par de lustros!) de hacer triplete. Exacto: Jueves, viernes y sábado de celebraciones varias por el motivo, que no por la forma: Cerveza y ron.
"Y a mi que me importará su vida", pensarán vuecencias con acierto, recostándose en la butaca, como hacen las Señorías cuando me da por mentar algún artículo de nuestra redicha y olvidadiza Constitución.
El tema es que hoy lunes, con el cuerpo reteniendo líquidos y creyéndome aún ser capaz de dar positivo en un control de alcoholemia, me he inscrito a la Media Maratón de Valdepeñas: Con la intención de ir a ritmo, cubrir el expediente, una carrera más de preparación para los 101 de Ronda y el GTP. Al tran tran que se dice. ¿Y al vino - vino?
Y es que esto del correr coge tintes costumbristas, en el sentido llano del palabro. Vamos, que se le mete a uno en la forma de ser, con sencillez, día a día te define y te acongoja, como lo cotidiano de los gritos de la vecina hablando por el aifón.
Y a un humilde servidor, para mentalizarse, para incitar a la cuerpa al sufrimiento renovando la memoria runner, le da por cambiar la foto de perfil del facebook y por hacer en el mismo un pequeño álbum con fotos de antiguas carreras populares.
Yo ufano y yo feliz, pensando en mi primera media maratón del año con pax romana, pensando en un futuro hacer los 101 como preparación del gran GTP y van y, sin avisar, me comentan una foto del facebook. Alguien que yo creía buen tipo, me dice lo siguiente: "Indecente 1h35'00 usté vale mucho menos :-)" Y no, no me digan que se puede tomar como un piropo eso de usté vale mucho menos, ni la sonrisita final diluye el mal trago. ¡Indecente! ¡Indecente!
No. No tenía bastante con el frente ruso y se me cuelan por Normandía. Aún no he superado el shock de pasar de ¡oh Líder! de Corriendoporelcampo a un simple mierdaseca Líder y a un "niño de la media planta" Aún no he asimilado mi pinchazo final en la inverniza dónde un innombrable se atrevió a considerarse colíder, como si supiera de lo que habla y de la responsabilidad que supone.
Pues eso, ahí estaba yo cuando me dicen, hablando en plata, que o hago una hora y veintitrés minutos en una media maratón o soy un paquete, un líder de pacotilla. ¡Qué me ponga a entrenar, coño!
Además, como los runners somos gente respetuosa y formada me lo plantea como una cuestión moral, desde la perspectiva de la responsabilidad del Líder. Y que voy hacer yo, pues que me he picado como un mal bicho. Y me he picado de la forma que lo hacemos los corredores espirituosos, que diga, espirituales: Me he picado conmigo mismo. ¡Será posible! ¡Uno veintitrés, dicen!

martes, 31 de enero de 2012

Montes raros.

Suena raro madrugar un domingo. Más aún. Ir en coche a la estación de Príncipe Pío en Madrid. Aparcar. Coger un autobús a Segovia. Bajarse del autobús y volver trotanto a través de la Sierra de Guadarrama hasta Collado Villalba. Y tren de cercanías y coche. Suena a pena de galeras y a mili. A reforma de la justicia de Gallardón.
Estos datos objetivos, en apariencia odiosos, os mostrarán su verdadero color en estas dos crónicas del gran SPANJAARD y de CORRIENDOPORELCAMPO, no puedo añadir nada mejor. Si al leerlas, por casualidad, sentís envidia, daos por perdidos.





viernes, 30 de diciembre de 2011

Cifras y letras.

El año nuevo me ha hecho pensar en números sin letras. El bombardeo mediático de cábalas y recuentos llega al ridículo. Que si cambio de año y fin del mundo; que si rankings anuales de todo tipo: Las diez noticias más vistas, los diez mejores goles, los tres libros y películas imprescindibles, la madre que los parió, por no mentar la crisis y las primas de riesgo (Que resulta que no son un método anticonceptivo)
Y lo peor de todo: las doce campanadas.
Este año he conseguido huír de dicho trámite. Sorpresa: no he salido ardiendo, ni ¡por Tutatis! se me ha caído más cielo sobre la cabeza del que a cada uno nos toca.
La navidad, en sentido amplio, siempre me ha provocado un punto de ridículo, un punto contrahecho, como un cuadro o una bicicleta del revés, como un coche sin volante.
Este año me he dado cuenta de que esas extrañas sensaciones quizá, sólo quizá, me vengan motivadas por la mezcla de tanta cifra con tanto ceremonial emotivo. Dentro de nada nos traerán los Reyes Magos una fórmula de las emociones y no nos hará falta mirar a los ojos. Haremos una integral o añadiremos una página al curriculum vitae y punto.
Porque parece ser que el hombre moderno para recordar tiene que usar la calculadora.


P.D.: Uso en mi descargo que me he visto obligado a escribir algo por alguna protesta acerca el abandono de este blog y/o su exclusiva temática "runner". Y tan espeso estoy que me han salido los tópicos navideños. En la próxima os hablaré del tiempo metido en un ascensor.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Subida al Rocigalgo.

Ayer hizo un día como hoy, niebla, humedad, visibilidad justa y necesaria. Nada de horizonte... A no ser que te de por hacer cumbre en el Pico Rocigalgo, el más alto de los Montes de Toledo, en el Parque Nacional de Cabañeros.
A sus 1.444 metros, y bastante antes, no llegaba la niebla, que se iba quedando a nuestros pies, compacta e inmóvil: A un lado cubriendo la llanura manchega y, al otro, dejando asomar la Sierra de Gredos, con sus picos nevados.
Tuvimos la suerte de que la niebla densa no levantó en todo el día y, así, a las cuatro de la tarde tuvimos la suerte ver esto:



Son 18 km, mitad subida y mitad bajada, a los que se puede añadir otros diez si, en vez de salir desde el parking de las Becerras, se comienza desde la carretera. Tenemos entonces una ruta de 28 km espectacular para hacerla en plan trail.
Además, de camino se pueden hacer dos buenos avituallamientos, casi sin desviarse de la ruta de subida, para ver la "Chorrera" y la "Chorrera Chica", que nos harán olvidar que estamos en tierras manchegas.
Tras las chorreras, subiendo, cambia el paisaje para pasar por las llamadas "Cornisas", donde hay que extremar la precaución y, tras cruzar el arroyo, se pasa una zona boscosa que a comienzos de otoño y primavera nos dijeron que era espectacular y especialmente frondosa.
En definitiva, como dicen por ahí´: ¡Qué bonito estaba el campo!
No recuerdo ahora mismo dónde he oído o leído dicha expresión...






P.D.: En el grupo iban unos "Alacranes" (nombre de club) curtidos en rutas bicicleteras, montañeras, "eternalrunnings" y algún corredor popular-campestre con ganas de hacer montaña. La cosa promete.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Casi, casi...


A pesar de la portada, me dió la corazonada y compré y, más aún, he leído "Cartas cruzadas", de Markus Zusak. Un libro muy "navideño", pero buen libro al fin y al cabo.
Es una especie de fábula moral, sin dogmatismo ni prejucios a lo Paulo Coelho, lo cual se agradece. Su peculiar estilo da mucho ritmo a la narración, a veces te sorprendes mirando de reojo hacia abajo para ver qué va a pasar. Es preciso, directo, no le sobra un renglón. Consigue introducir un punto de misterio y tensión interesante. Se agradece la sencillez.
Recomendable, por el precio de tres copas te hace reflexionar sobre temas interesantes que no voy a descubrir.
Ahora bien, como fábula y con el tono poético que llega a adquirir por momentos, entiendo que resulta muy importante cuadrar un buen final, una moraleja certera, un verso que haga rimar y dé sentido a todo lo anterior. Y aquí el Sr. Zusak se pierde, no atina, te deja con los calzones caídos y con mala baba. Resuelve de una forma burda e irreal el misterio.
Sí, recomendable en todo caso. Pero...

lunes, 28 de noviembre de 2011

Crónica infernal.


Aquí estoy, el sospechosamente llamado Líder del cada vez más ilustre C.D.E. Corriendoporelcampo. Un tipo capaz de levantarse un domingo cuando otros se acuestan, a eso de las 6:30 a.m., para dirigirse de Málaga a Tólox (sí, Tólox existe) para hacer, literalmente, el cabra.


Un pueblo blanco anduluz muy bonito y tal y cual, con fuentes termales que no ví, con mucho interés gastronómico que no caté y con el Parque Natural de la Sierra de las Nieves, para desfogue y machaque de los cuadriceps temerarios.
De entrada hubo una cosa, sencilla, pequeñita, que me hizo mucha ilusión: ver el nombre de mi insigne club inscrito en el dorsal. Los toloxeños, o toloxarras, o toloxitences son gente detallista.
De entrada hubo otra cosa, grande y empinada, que no me gustó: Montañas me refiero: No sabía que se podía subir tanto tan de seguido. Del km cero al siete y medio nos aplicaron 750 metros de desnivel positivo con pendientes rondando el 30 %. ¿Qué significa eso en cristiano? Pues que si intentas mantener la verticalidad propia del homo sapiens te caes de culo y que si, por contra, inclinas la cerviz para avanzar parece que husmeas el suelo cual sabueso.
Las fotos no son buenas para apreciar el desnivel. Os podéis hacer una idea viendo en la siguiente, a lo bajo, las hormigas que iban detrás de mí a no tanta distancia:


Sí, son cortafuegos. El 8% del trail iba por ese tipo de terreno bienintencionado pero hostil y, además, ese porcentaje se concentraba en unos pocos metros de seguido y sin respiro. Y como suele suceder en este tipo de carreras, subir se sube mucho pero, por curiosidades orográficas aún sin especificar en el folleto del dichoso trail, no se baja tanto.
Para más inri, era una bajada por sendas muy estrechas, con mucha piedra suelta y por una zona de umbría muy húmeda donde los resbalones eran contínuos, tanto que llegué a echar de menos la subida del cortafuegos.
En fin, que el nombre de "Inferno Trail" está muy bien puesto. Superó en dureza mis expectativas. Pues eso: ¡que el año que viene vuelvo! En lo de la dureza influyó el suceso de que, al ver puesto el nombre de mi querido club en el dorsal, mi responsabilidad de Líder me llevó a calentarme más de la cuenta.
En definitiva, acabé los 19km con 900d+ en 2h34'15'', lo que supone un ritmo por km de 08'07''. Háganse un idea los curtidos en ritmos y en dichas condiciones terrenales del esfuerzo padecido.
Además mi moral runner se reconfortó (por fin, tras la dichosa maratón) al ver la clasificación final pues, si no hubiese estado de 5 a 10 minutos echando fotos del recorrido, me podría haber quedado entre los cincuenta primeros. Mis doloridas articulaciones lo atestiguan.