lunes, 16 de febrero de 2009

Anotaciones tras ver los cuerpos de una autopsia.

Somos casas del árbol y leñadores empedernidos. No sé si está frase es buena para empezar una entrada, pero visto el título de la misma cualquier cosa me puedo inventar, ¿verdad? En fin, es un sentimiento que no me quito de encima, que me apareció el otro día por arte de magia. No sé porqué.
El jueves escuché a Gustavo de ARISTEGUI decir algo sobre sus adivinatorios complejos de Casandra y sobre que los antisistema son un riesgo mucho más real de lo que parece... y sobre que no existe democracia sin economía de mercado... y sobre que es falso que existan complots entre los gobiernos nacionales y las multinacionales... y sobre que todos nosotros en nuestro día a día podemos luchar por la libertad, pero no dijo cómo ni contra quién... ¿Se referiría contra sus compañeros de partido corruptos?
Me río yo de las bienaventuradas solicitudes de granitos de arena por parte de quién puede poner en marcha las canteras y los camiones. Está claro que si barajamos hipótesis muy variadas y damos una solución en abstracto es posible adivinarlo casi todo. Podemos desarrollar imágenes e interpretarlas luego a nuestro antojo. El político es aquel ser humano experto en huir de lo concreto. Ni siquiera "Tengo una pregunta para usted" ha servido de antídoto a esa permanente fuga. Hacer análisis brillantes (o no) sin aportar soluciones. O aportar soluciones catastróficas.
En todo caso, la presentación del libro “Contra Occidente” del citado ARÍSTEGUI tenía ambiente de reunión del IMSERSO pija, de misa de domingo en parroquia de barrio pudiente o, incluso, de funeral (con los móviles sonando a destiempo)
Por cierto, el título de esta entrada es una invención absurda. No he visto autopsia alguna en mi vida. Algún título había que poner. El subconsciente, el estado de ánimo, las leches en vinagre. Que cada uno piense lo que le de la gana y se forme su mito de Casandra. Seguro que acabará acertando.
Lo único cierto es que el pasado sábado este blog cumplió un año.

miércoles, 11 de febrero de 2009

Fe de erratas.

Por error y/o confusión de alguna neurona mía titulé la anterior entrada "Ibarreche es del Atleti" cuando en realidad quise decir "El vasco Aguirre for Lehendakari".
Este titular es más acorde al sentido que quiero dar al texto. Además, así evito el riesgo de que Ibarreche me denuncie por injurias, que atribuirle filiación con un equipo de fútbol capitalino debe ser para este hombre, de moral intachable, un delito de lesa majestad. Con el nuevo titular me limito a expresar un deseo, conducta que considero no punible, salvo opinión en contra de la SGAE.

martes, 10 de febrero de 2009

Ibarreche es del Atleti de Madrid.

Soy aficionado a las comparaciones futbolísticas. Sobre el Atleti se puede hacer un tratado sobre orígenes y efectos del victimismo: la cagas una vez, te empiezas a sentir mal querido, te convences de que la vas a cagar siempre y, lógicamente, la acabas cagando. Y, además, te sientes perseguido. Y lo que resulta más curioso: haces de la cagada tu bandera, tu signo distintivo. Etiqueta publicitaria: Y tú, ¿por qué eres del Atleti?
Esta actitud le gustará a algún partido político nacionalista, que saben mucho sobre victimismo porque ignoran, entre otras cosas, que Franco ha muerto. Pero a mí no me gusta el victimismo, y sí me gusta el Atleti. Aunque algunos no lo crean lo considero mi segundo equipo, ya sé que siendo del Real Madrid suena blasfemo.
Efectivamente, al Atleti le sobra la familia Gil, igual que sobra cualquier familia de corruptos con antecedentes penales de cualquier sitio. Pero el problema de fondo no son ni siquiera los gilitos, ni un jugador, ni un entrenador, ni el cambio del estadio. El Atleti debe cambiar su fatalismo histórico por otros gustos. Las etiquetas marcan tendencias, al Real Madrid le dio hace un par de años por el "juntos podemos" cuando estaban a muchos puntos del Barsa, y han ganado dos ligas remontando y jugando mal cuando nadie creía en ellos.
Yo cogía a Cerezo y le cambiaba lo de producir películas por ver partidos de Rafa Nadal. Es más, ponía al tenista como psicólogo del presidente.
Han largado al vasco Aguirre y, mientras, otros vascos ( los "leones" que se manifiestan junto a los proetarras en defensa de "euskal herria") se dejan las melenas y los huevos por ganar la Copa del Rey. ¡Cuestión de Historia! La Copa es su competición, no por monárquicos, no sean mal pensados, y tampoco por nacionalistas. Es su trofeo porque la han ganado muchas veces, que los libertarios de la patria pseudoanarquistas - pseudocomunistas - pseudomonasteriles son en el fondo... ¡capitalistas!
Pero las cosas han cambiado, una fuente de palacio me dice que Ibarreche no duerme deseando llegar a la final de Copa para perderla, contra un equipo que no sea el Barcelona, en el último minuto de penalti injusto pitado por un árbitro español y españolista, y así seguir dándole cuerda a su bucle melancólico. ¡Ibarreche sí que es vasco y no ese Aguirre que lo despiden y no quiere cobrar el finiquito!

viernes, 6 de febrero de 2009

"Michael Clayton"




"Yo no hago milagros, doy soluciones". La conversación entre el rico conductor fugado y el abogado Clayton no tiene desperdicio, por su fondo y por el contraste de las formas de ambos.
No es una típica película de abogados yankis movida por el efectismo y la teatralidad. Nos mete en los suburbios de los acuerdos, las íntrigas de despacho, rivalidades entre compañeros, el procedimiento como algo técnico y las dudas morales.
La ví en el cine en su estreno y anoche en la tv por segunda vez. Enlaza muchos temas interesantes con naturalidad y claridad. Me quedo con la conversación, como decía, entre el rico conductor fugado y Michael Clayton. Para el abogado nada era personal, no entró al trapo de las acometidas verbales del cliente, de su furia... como el médico que analiza en el laboratorio un virus mortifero y parte de esa realidad nefasta sin hacerla suya.
No se hacen milagros, simplemente se dan soluciones, intentando que sea la mejor solución posible en el momento preciso. Ese es el matiz oportuno entre ganar y perder.
Por cierto, creo que es la única película de George Clooney que me gusta.

jueves, 5 de febrero de 2009

¿Existe Irak?

En Irak se han celebrado elecciones, nos importan menos que las de USA y la “obamanía” aunque puedan resultar más trascendentales para la política internacional. ¿Una democracia en Oriente Medio? Suena raro, diría exótico si no fuera porque en juego hay vidas humanas. Casi nadie se ha enterado de esas urnas. No salimos de nuestro redil: Irak importó, primero, para hacernos amigos de Bush y entrar en el G-nosecuantos, y luego sirvió para echar a Aznar por la foto en Azores, y luego para que ZP cumpliera su promesa electoral de retirar las tropas. Ni a unos ni a otros les importaba el pueblo de Irak y su futuro, en caso de que fuese así se estarían preocupando más por la situación actual de la gran Babilonia que por la que les sirvió para hacer política nacional.

lunes, 2 de febrero de 2009

Un ejemplo entre muchos más.

Leire Pajín, Secretaria de Organización del PSOE y "licenciada" en hacer política desde la cuna ha definido con claridad lo que significa la presunción de inocencia en España: "Hasta que no se aclare todo (lo del espionaje en la Comunidad de Madrid) Aguirre y Gallardón estarán bajo sospecha" Mucha prensa y muchos políticos entienden poco de presunciones. Si les pasa a ellos normal que le suceda también a muchos jueces y fiscales en la jurisdicción penal. Se podrá aclarar, o no, lo del espionaje pepero, pero pase lo que pase, para bien o para mal, una cosa está clara, que es lo que en el fondo nos quiere decir Leire: Aguirre y Gallardón son ahora culpables, hasta que se demuestre lo contrario, y serán sospechosos de por vida. El espionaje está mal, pero el escarnio público y las cortinas de humo y la presunción de culpabilidad son santos mandamientos de nuestra sociedad.

A un mes de otros 42 km. 195 m.

Lo malo del blog es que queda constancia de muchas de las cosas que uno piensa o quiere y luego hay que ser consecuente o, al menos, intentarlo. Dije hace tiempo que iba a intentar acercarme, incluso bajar un segundo, de las tres horas en la próxima maratón, a saber, Barcelona el 1 de marzo. Y a falta de un mes veo difícil, casi imposible, bajar 21' mi actual marca para lograr ese objetivo. No soy un corredor popular obsesivo, no me caliento la cabeza con otras cosas, menos con esta que es para disfrutar, pero uno se va picando e "ir pa'ná" es tontería.
Uno piensa cosas, tan absurdas para los no iniciados, como si ponerse en la salida detrás del "globo" de las 3h 15' o del de las 3h. No es que nos regalen globos de recuerdo como en los parques de atracciones. Hay unos atletas de la organización con un gran globo atado a la cintura y un gps en la muñeca que llevan el ritmo constante y justo para acabar en un tiempo determinado. Y mi nivel es ahora intermedio entre los que he citado, o eso creo. Si me pongo con el las 3h 15' es posible que me aleje algo de mi mejor marca posible y si me pongo con el de las 3h es muy posible que pegue el reventón a los treintaypico o, milagro, que lo aguante hasta el final. Todo ello dentro de lo que se puede prever en una prueba de gran fondo, que no es demasiado.
A día de hoy que me ponga detrás de uno u otro globito depende de varios factores a darse hasta el día 1 de marzo:
- Conseguir cenar exclusivamente ensalada y contener la ingesta de cerveza (snif)
- Contenerme en la despedida de soltero de Dani a celebrar una semana antes de la maratón (despedida que para mí será un auténtica maratón psicológica)
- Que los viajes judiciales varios me dejen entrenar todo lo que debo.
- Que amaine el temporal, pues ayer tenía que estar dos horas y, aterido de frio y calado hasta los huesos, lo dejé a la hora. Más vale entrenar menos que coger un gripazo.
- Que el día uno de marzo no haga viento ni más de 20 grados.
Os contaré la evolución de estos cinco requisitos (bueno, de la despedida sólo contaré lo que me dejen contar...) Prometo que si se dan todos salgo detrás del "globito" de las 3 horas, esperando llegar un segundo por delante del mismo.
Como veís lo más complicado de intentar preparar debidamente un maratón no es irse a correr.